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- Medicina

Carta a paciente aislado(a): la fragilidad en la convalescencia

¡Es tan duro que para prevenir el contagio tengáis que estar tan aislados! Es tan doloroso y triste que tanta gente no haya podido acompañar a vuestros seres queridos en la muerte…Cuando lo pienso siento el nudo en la garganta y las lágrimas al borde de mis ojos…Y a la vez, creo que es importante nombrar que todo esto se está haciendo por amor y generosidad. Que, si has renunciado a ver a tus seres queridos enfermos, o a acompañarlos en la muerte, ha sido para evitar otros contagios, para salvar otras vidas. Si has puesto la vida de los demás por encima y por delante de tu deseo y necesidad de estar con tu ser querido en sus últimos momentos, has sido tremendamente generoso. Que no te atormente la culpa, por favor. Que podamos reconocer tu sacrificio y agradecértelo como mereces. Que sepamos ver tanta generosidad y altruismo, tanta entrega y tanto amor.

Carta a paciente aislada(o)

Querida(o) paciente: Llevo días pensando en ti. No sé si eres mujer u hombre, poco importa ahora. Sé que eres paciente y que estás aislada

La vida paciente

A finales de enero me operaron la rodilla en un gran hospital público. Recambio de ligamento, sutura de menisco, costura de tendones. No me ha quedado otra que parar, reposar y dejarme cuidar. Los puntos y las heridas. La rodilla hinchada y el cuerpo dolorido. Gratitud hacia el o la donante del tendón que ahora me sostiene. También, y sobre todo, a la bendita sanidad pública que tenemos, verdadero milagro nuestro de cada día.

La vida paciente transcurre en las salas de espera.

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