
Mujer detrás de la borrasca, de Carmela (Kika) Baeza.
Mujer detrás de la borrasca, es un ensayo breve y autobiográfico escrito por una de las personas que más sabe de lactancia en este país, la médica de familia e IBCLC Carmela Baeza,

Mujer detrás de la borrasca, es un ensayo breve y autobiográfico escrito por una de las personas que más sabe de lactancia en este país, la médica de familia e IBCLC Carmela Baeza,

En esta SMLM cuyo lema es «fortalezcamos las acciones que funcionan» me apetece poner en el foco en una de esas acciones. Probablemente sea el factor más invisible de todos y el que más impacta en la lactancia: el padre de la criatura. Tremendo su poder e influencia. Cuando una mujer desea amamantar, el apoyo que reciba del padre puede ser la clave absoluta.

Preparando mi nueva clase sobre Neurociencia de la Lactancia, una de las cosas que más me ha impactado ha sido conocer el estudio F-NEO-BRIGHT consistente en administrar leche materna por vía intranasal a bebés recién nacidos que han sufrido una falta de oxígeno en el parto y presentan una encefalopatía hipóxica con la idea de que pueda ser terapéutica.

«La «tecnoferencia» en la alimentación infantil: el impacto del uso materno de medios digitales durante la lactancia en la atención materna y las interacciones madre-bebé».

Este nuevo libro, Los barrios del buen vivir, de la arquitecta Izaskun Chinchilla, es toda una propuesta política. Pasa por revisar los principios de la crianza con apego y llevarlos al urbanismo para repensar las ciudades de una forma que sea cuidadosa y respetuosa con las necesidades de las criaturas, de las madres, y de esa manera rediseñar los espacios públicos de maneras más saludables y amables para todos y todos desterrando el adultocentrismo imperante.

La afirmación de que la mastitis subaguda sea una entidad propia y que esté causada por biofilms y disbiosis mamaria crónica no está apoyada por ningún tipo de evidencia.
Carece de evidencia científica la recomendación del empleo de probióticos en el tratamiento y la prevención de la mastitis.

El pasado 5 de marzo publiqué esta entrada, Lactancia interrumpida pos servicios sociales, en la que os contaba lo difícil que estaba siendo acompañar y sostener a una madre a la que los servicios sociales de golpe y sin aviso previo le habían retirado la custodia de sus tres hijos, el más pequeño un bebé de 17 meses aun lactante. Ahora os puedo contar el final feliz de esta historia.

Anteayer murió mi gata. De forma totalmente inesperada. Qué tristeza. El caso es que yo quería escribir sobre lactancia y ecofeminismos y mamíferas, pero se ha muerto la Leo, mamasita, chimichurri, Leocadia, gatita, Leoncia, Leonidas y no sé cuantos nombres más le puse, y necesito hablar de ella. De los misterios de la vida y de las enseñanzas que casi siempre llegan por donde menos se espera.

Llegará un día en que con alguna prueba de neuroimagen se pueda saber cuanto tiempo fue amamantada cada persona con sólo mirar su cerebro. Será cuestión de segundos o minutos. Te escanearán el cerebro y te lo dirán: dos meses, dos semanas, tres años…