Querida (o) paciente:

Pensando en ti me he dado cuenta de que tal vez seas una madre aislada sin su bebé. O tal vez un padre. He sabido de algunos casos en que los dos, madre y padre estáis con infección por coronavirus, aislados y sin poder ver a vuestro(a) recién nacido(a), tal vez la madre hospitalizada y el padre en casa. Así que he pensado que mi carta de hoy es para vosotras, para las madres ingresadas separadas de vuestros bebés y también para los padres que os veis en esta dificilísima situación.

Voy a intentar compartir contigo, con vosotros algunas cosas que sé por mi trabajo como psiquiatra infantil y otras que sé o intuyo como madre. Yo misma estuve una semana sin poder coger en brazos a uno de mis hijos recién nacidos ni verle apenas, aquello me marcó, así que lo primero que quiero recordarte es que todo esto pasará y, aunque sea duro, se puede sanar y transformar de forma amorosa.  No pretendo darte consejo, sólo deseo que esto os pueda ayudar, pero si no te sirve por supuesto deséchalo. El punto de partida para mi es que la maternidad encierra un misterio, o más bien muchos; cada una tenemos que recorrer nuestro propio camino. Para mí -soy madre de tres hijos ya adultos- lo más difícil ha sido no culparme por tantos errores que creo que cometí, así que lo último que quiero es que ninguna madre se sienta culpable por algo que yo diga. Bueno, vaya rollo, vayamos al grano.

Los bebés sienten, entienden y aman. Las tres cosas, sentir, comprender, amar, en medida mucho mayor de lo que se suele pensar. Son personas sabias, tienen muchas capacidades y vienen deseosos de amar y ser amados. Tu bebé, estoy segura, está deseando estar contigo, con vosotros y saber que estáis bien. Estar separado de vosotros no le resulta fácil, es cierto. Pero creo que por eso mismo es importante saber todo lo que se puede hacer para ayudarle al máximo en este tiempo, así que van algunas claves:

  1. Qué alguien le explique a vuestro bebé porque no está contigo, su madre, o su padre, o por qué no está en casa si está ingresado. Muchas enfermeras maravillosas y auxiliares o pediatras ya lo hacen, hablan con los bebés y les explican las cosas. Pero, una cosa más que se puede hacer es que le grabes un audio a tu bebé en el cual le hables y le cuentes lo que quieras, sobre todo si puedes y te sientes con fuerzas le expliques por qué no estáis juntos. No pasa nada si al hablarle te emocionas o lloras. Tu bebé va a reconocer tu voz y va a entender el mensaje: estás en algún lugar, le esperas, le amas. Tal vez llore al escuchar tu voz, tal vez esté muy atento, tal vez no. Ojalá la persona que le ponga el audio pueda observar su reacción al escucharlo. En cualquier caso, si puedes enviarle mensajes de voz a diario seguro le van a ayudar. No te preocupes si te dicen que llora al escuchar tu voz, le pasa como a ti, se emociona y quiere estar contigo.
  2. En principio, tu bebé tiene derecho a estar acompañado por un familiar todo el ingreso, pero tal vez, en la situación actual, no sea del todo posible por el riesgo de contagio. En ese caso seguro que las enfermeras y auxiliares que le cuiden estarán informándote de todo, pero, si podéis pedir que un familiar le acompañe y le sostenga en contacto piel con piel algún ratito al día, fenomenal. Para ellos el contacto es parte del alimento. Si no es posible, paciencia, ¡todo llegará!
  3. Tal vez, si tienes fuerzas suficientes, puedas llevar un diario de tu hospitalización y la de tu bebé. Escribe lo que te venga, apunta lo que vaya sucediendo cada día, seguro que cuando sea mayor os gustará ver ese diario juntos. Si por tu estado o tu neumonía no puedes hacerlo tú, tal vez pueda hacerlo alguna otra persona de tu familia.
  4. Si pensabas amamantar a tu bebé, seguramente ya estén ayudando las matronas o enfermeras a extraer tu leche, ojalá se la puedan dar a tu bebé. De todas formas, no te preocupes ahora por la cantidad de leche que te sacas, o si no tienes fuerzas ni ganas para extraerte la leche, o si has decidido no amamantar. Sobre todo, lo que más necesita tu bebé es que tu estés bien, y sentirse amado. Puedes centrarte en tu recuperación. Es bueno que sepas que en lactancia las cosas no son todo o nada, ni siquiera son irreversibles: puedes hacer una lactancia mixta, o una lactancia diferida, puedes hacer una relactación más adelante (igual que hay madres que amamantan a bebés adoptivos) e, incluso si no das el pecho, puedes ponerte a tu bebé en piel con piel cuando os reencontréis y darle el biberón como si fuera el pecho ¡lo principal es que tu estés bien!
  5. Igual estás reviviendo en tu cabeza lo que os ha pasado los últimos días, igual estás sintiéndote triste, apenada, o incluso culpable… ¡Es totalmente normal! Y tardará en pasar, pero te aseguro que todo esto se puede sanar y tu bebé y vosotros podréis estar bien, casi seguro. Si ves que no consigues dormir, o que tienes pensamientos muy negros que te asustan, o que necesitas hablar con alguien de todo esto que sepas que puedes pedir ayuda profesional, hay ya muchas psicólogas y psiquiatras perinatales especializadas en ayudar en el inicio de la vida. También hay foros online (como Mamá Importa). No te asustes si tienes pensamientos oscuros, con toda la tensión que estás viviendo lo raro sería no tenerlos. No significa que no vayas a poder amar  y cuidar a tu bebé.
  6. Prepárate para el reencuentro. Visualízalo. Prepárate para cuando puedas ver y abrazar a tu bebé. CONFIA en ello. Cuando llegues a casa tendréis todo el tiempo del mundo para achucharos y abrazaros, y toda la vida por delante para resarciros de esta separación inicial.
  7. Tu bebé te quiere, te espera y para el o ella tu eres la mejor madre del mundo. Trátate con ese amor, no hables mal de ti misma, no te juzgues, no te culpes, ¡por favor! Son tiempos muy difíciles y nada de lo que está pasando es culpa tuya, no lo olvides.

Sobre todo, quiero darte mucho ánimo. He acompañado a muchas madres, bebés y familias que empezaron la vida en circunstancias super difíciles, con ingresos, Ucis, separación, dolor…Muchos de aquellos son ya adultos sanos y felices, ¡de verdad! Siempre hay tiempo para sanar y, lo que más sana, es el amor.

Que tengas un buen día. Te recuerdo que si quieres me puedes escribir dejándome un comentario en esta entrada y te contestaré en cuanto pueda, y si quieres que hablemos de algo en concreto me lo puedes decir.

Un abrazo,

Ibone

 

 

 

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7 comentarios en “Carta a paciente aislada (3): separada de tu bebé”

  1. Teresa Escudero

    Que PRECIOSIDAD de carta. Gracias, Ibone, por recordarnos, una vez mas, que el AMOR todo lo cura!! Un abrazo de todo corazon!!?

  2. Gracias Ibone, es preciosa. Me gustaría saber si estas cartas se las haces llegar de alguna manera de forma personal a los pacientes en estas circunstancias. Gracias

  3. Hola,
    Escribes desde el amor , la ternura, comprensión y esperanza, y seguro que hace mucho bien a las personas que lo necesitan. Abrazas con cada una de tus palabras.
    Gracias!

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