Querida madre embarazada:

Varias personas cercanas a ti me han pedido que te escriba esta carta. Igual te extraña que te llame madre si estás embarazada por primera vez, pero la verdad es que creo que somos madres desde que aceptamos gestar y traer al mundo una nueva vida. Así que lo primero que me sale es felicitarte por tu embarazo.

Gestar es un trabajazo precioso que nuestra sociedad apenas valora ni honra. Más bien al contrario, se suele asumir que por estar embarazada no mereces ningún reconocimiento ni ayuda especial y apenas se os cuida. Y sin embargo, gestar es delicado, precioso, importante, un tiempo para la calma que recordamos toda nuestra vida. Suelo preguntar a las madres en que momento supieron que estaban embarazadas, y casi todas lo sabían o lo intuían mucho antes de hacerse ningún test: muchas sienten esa presencia del nuevo ser que les acompaña prácticamente desde la concepción.

El embarazo, lo sabes bien, no solo transforma nuestro cuerpo, también va transformando nuestro cerebro y nuestra manera de ver la realidad. Conforme el bebé crece en nuestro útero, a lo largo de esos nueve meses, nuestra mente se va abriendo a los recuerdos de nuestra infancia. Es lo lógico si lo piensas, así podemos revisar como fuimos criadas mientras pensamos como queremos criar al que viene. También estamos más sensibles, al final del embarazo tenemos muy afinada la capacidad de percibir las emociones de los demás. Es lo que nos da la naturaleza para que luego podamos ponernos en la piel de nuestro bebé con facilidad y poder cuidarle con empatía máxima. Todo eso es un regalo, pero también es algo que nos puede hacer sufrir, ya que al final del embarazo somos más capaces de preocuparnos muchísimo, por así decirlo.

Así que me imagino que estar embarazada en plena pandemia debe de ser preocupante sí o sí. Tanta preocupación en el mundo entero y tantas incógnitas e incertidumbres…Si estás en los primeros dos trimestres tal vez te preocupe como le afectará al desarrollo de tu bebé el que tu te infectes. La verdad es que no lo sabemos, pero hasta la fecha no hay ningún dato que nos haga pensar que la infección de la madre pueda pasarse al bebé, así que por ahí creo que puedes estar tranquila. No parece que el coronavirus atraviese la placenta.

Por otra parte, si ya estás en la recta final de tu embarazo viendo cómo está el panorama en los hospitales ahora mismo, es normal que te sientas preocupada o incluso ansiosa pensando en tu parto y puerperio inmediato. Es normal si te da miedo ir de parto al hospital e infectarte, o si ya estás infectada tengas miedo a que te separen de tu bebé nada más nacer…etc. La verdad es que hay muchísima confusión y los hospitales también están cambiando sus protocolos casi a diario. Comparto contigo algunas reflexiones por si te pueden ayudar:

  1. La confianza es como un músculo que se puede ejercitar. Simplemente respirar hondo pensando en un ser o lugar amado ya ayuda a sentir más confianza. Cada vez que liberamos oxitocina sentimos confianza. Es decir: caricias, masajes, buena comida, mirarnos a los ojos, bailar, tener orgasmos…Todo eso es más necesario ahora que nunca. Meditación, visualizaciones, etc pueden serte de mucha ayuda.
  2. CONFIA más aún: en tu cuerpo que sabe parir y tu bebé que sabe nacer. Celebra haber llegado hasta el final del embarazo, fíjate que buen trabajo está haciendo tu cuerpo. El parto lo desencadena el bebé cuando está listo, y es bueno respetar ese momento, facilita que todo su cuerpo se adapte mejor a la vida fuera del útero. En principio la infección no es razón para programar o inducir el parto, salvo si tu situación médica lo indica. Si tienes una neumonía que complica la oxigenación del bebe en el útero puede estar indicado finalizar el embarazo, en ese caso puede serte útil tener preparado un plan de parto/cesárea con covid y conocer que puedes hacer si te separan de tu bebé recién nacido.
  3. Confía en las profesionales que te atenderán (probablemente la mayoría serán mujeres). Ninguna de ellas quiere hacerte daño. Es muy posible que ellas también estén asustadas, trabajando en condiciones adveras y apenas tienen tiempo para pensar o cuidarse como necesitan. Si puedes, reconóceselo y agradéceselo. No vayas con actitud confrontativa, piensa en como facilitar que te atiendan con la mejor disposición posible. Tal vez quieras ensayar estos días la conversación que quieres tener cuando llegues al hospital, eso ayuda a no dejarse llevar por el miedo. Puedes probar a expresar en voz alta frases como: “Muchas gracias por atenderme. Llevo meses esperando este momento y sé que lo voy a recordar toda mi vida. Es muy importante para mi darle el mejor recibimiento posible a mi bebé”…Etc, escribe la conversación como más te guste y ensayala de forma respetuosa y asertiva. Preparáte para el encuentro con tu bebé, seguro que el padre o tu pareja o familia te pueden ayudar.
  4. Puedes informarte y conocer tus derechos y los de tu bebé, en sitios como la web y el foro de El Parto es Nuestro. La información te será de ayuda también si estás replanteándote donde parir. En otros países europeos están promoviendo el parto en casa para las embarazadas sanas. 
  5. Si sientes que estás demasiado preocupada, si no consigues dormir o relajarte se te antoja imposible, si estás muy triste y no puedes disfrutar de nada…¡no estás sola! Y no es tu culpa. Pide ayuda (lo escribo sabiendo lo dificil que es pedir y aceptar ayuda, ¡a mi también me cuesta!) Hay muchísimas profesionales de la salud mental perinatal deseando ayudarte, por teléfono o por correo, skype/zoom/ whatsapp etc.

Lo último que me gustaría decirte tal vez sea lo más difícil. Se trata de intentar disfrutar el presente, el aquí, el ahora, con conciencia y plenitud. Estás embarazada, tu bebé está contigo en tu vientre. Es probable que más adelante eches de menos este tiempo del embarazo y tal vez lamentes entonces no haberlo vivido de otra manera. Así que tal vez recordarlo te ayude a celebrar cada día, a priorizar tu bienestar ahora. A protegerte del exceso de información, a prepararte para su llegada, a visualizar tu parto, a cantar y a gozar todo lo que puedas. A seguir amando y confiando en la vida.

Con todo mi cariño,

Ibone

PD: Psicólogas perinatales de guardia

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26 comentarios en “Carta a embarazada en pandemia”

  1. Hila soy koni de 22 semanas y durante la cuarentena me agarra de a ratos esto d tristeza angustia x este virus y x la gent epienso en la flia q no puedo verlos y me angustia mucho estar alejados siendo familiera..trato d no ponerme mal x el bb pero a vcs siento q ni respirar puedo..gracias y bendiciones para todas

  2. Bello Piguave Johanna Elizabeth

    Muy animada tu carta, muchas gracias me ha servido para pensar que mi bebe depende de mis pensamientos, la situación por la que estamos pasando no esta al alcance de mis manos, pero lo que si puedo trabajar es en lo que puedo controlar que son mis pensamientos, al tener una vida gestando dentro de mi es motivo de esperanza para avanzar que el sol cada día alumbra y nos abriga y que la luna cada noche me da su descanso y me prepara para un nuevo día.

  3. Pingback: ¿Estas embarazada y te preocupa el Covid-19? ¡No estás sola! - Ecolekua

  4. Silvia Vizgarra

    Recién empecé a seguirte x un trabajo d la licenciatura y me gusto mucho escucharte en los vídeos me enseñaste muchas cosas y aprendí pq mi primer embarazo fue único

  5. Guadalupe Jiménez

    Mi hija tendrá a su primer bebé en unos dias mediante cesarea. Cuando se supo embarazada fue maravilloso para ambos, ella y su esposo. Todos celebramos, dimos y damos gracias a Dios por nuestra descendencia. Sin embargo se vino la pandemia y se a entristecido. Ella es muy entusiasta, alegre y trata de no ser futurista por asi decir pero basta un detonante para que llore y piense en el futuro del bebé, y en esa fiesta maravillosa que se tendra que posponer para algún dia. Yo no se como actuar, que decir, mas que dar palabras de aliento y de esperanza. Ella tiene toda su confianza en Dios, la mueve una inmensa fe. Pero se quebranta su corazón con justa razón. Me duele ver a mi hija en estas circunstancias de pandemia y yo también solo seguiré confiando en que todo estará bien con el favor de Dios

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