
La herida primal: gestación subrogada y apropiación de bebés
Publico esta carta que me envía una mujer víctima de un adopción irregular y que desea permanecer en el anonimato. Explica muy bien cuánto hay

Publico esta carta que me envía una mujer víctima de un adopción irregular y que desea permanecer en el anonimato. Explica muy bien cuánto hay

El bebé gestado por subrogación, al igual que todos los de nuestra especie, espera encontrarse al nacer con la mujer que le ha gestado y que para él es su única madre. Ser separado de ella nada más nacer y probablemente no volverla a ver suponen un trauma y una pérdida enormes: equivalentes a que su madre muera en el parto. Las experiencias de los bebés que fueron robados por la dictadura en Argentina y recuperaron su identidad al llegar a la edad adulta son ilustrativas. Incluso los que fueron criados por familias amorosas crecieron con ese “ruido en la cabeza”, esa sensación de pérdida, esa añoranza enorme de alguien que no sabían nombrar y resultó ser su madre.

¿Dejarías a tu hijo-a nueve meses al cuidado de una desconocida? ¿Quién lo haría? Intenta imaginártelo. Nueve meses, mañana, tarde, noche, con una mujer desconocida,

Estoy en contra de la compraventa de recién nacidos, más conocida como subrogación. Creo que atenta contra los derechos humanos básicos: conlleva la explotación de mujeres pobres y el tráfico de bebés sin que haya el más mínimo control sobre en manos de quien van a parar los recién nacidos.

Lo peor que le puede pasar a un recién nacido es que le separen de su madre.
Estas palabras de Nils Bergman me vienen a la mente cada vez que oigo hablar de «vientres de alquiler» y «maternidad subrogada».

Como psiquiatra perinatal, la aparición del nieto 114 de las Abuelas de la Plaza de Mayo además de alegrarme muchísimo me ha hecho pensar y volver a preguntarme sobre algunas de las cuestiones que más me interesan. La historia probablemente ya sea por todos conocida: Ignacio Guido Hurban, separado de su madre al nacer ha recuperado la identidad que le fue robada treinta y siete años después.

Al igual que los Reyes Magos, los vientres de alquiler no existen. Pero, no son los padres, son las madres.Los vientres de alquiler no existen. Los bebés afortunadamente todavía no pueden gestarse solos en un vientre artificial.