showCoverImageComo otros años por estas fechas la revista Breastfeeding Medicine permite el acceso gratuito a todos sus artículos de los dos últimos años durante todo agosto. Revisándolos me he encontrado con cuatro artículos muy interesantes que abordan las dificultades que tenemos las madres médicas con nuestras lactancias, y cuanto afectan estas experiencias personales al consejo que damos a las y los pacientes. Desde que tuve a mi primer hijo en mi segundo año de residencia me ha interesado mucho este tema: cómo podemos apoyar mejor a las madres médicas y como estas experiencias de nuestras lactancias influyen luego en el apoyo que damos como profesionales.

El primer articulo se titula Experiencias de lactancia de las médicas. Recoge los resultados de una encuesta administrada a 42 médicos, de los que el 88% eran mujeres, en su mayoría residentes de pediatría o medicina de familia. El 76% tuvieron bastantes dificultades con la lactancia, aunque la mayoría pudieron resolverlas. Entre las razones para haber realizado un destete anterior a lo deseado la mayoría mencionaban las dificultades al reincoporarse al trabajo, el estrés de tener que sacarse la leche en el trabajo. Muchas señalaban que todo habría ido mejor si hubieran tenido más apoyo en su centro de trabajo y una sala donde poder extraerse la leche con calma a pesar de llevar encima el busca de la guardia. Interesante también como la mayoría de estas madres buscaron ayuda para sus problemas de lactancia en otros profesionales o grupos de apoyo, pero no en médicos.

El segundo artículo analiza la Lactancia durante la residencia de Obstetricia y analiza las experiencias de 404 residentes de Obstetricia, 89 de las cuales estaban amamantando. De nuevo, tres de cada cuatro habían destetado antes de lo que hubieran deseado. Como razones más frecuentes para dejar de dar el pecho la mayoría señalaban «tener poca leche» y «el estrés del trabajo». El artículo analiza todas las dificultades y como conclusión recomienda el poder flexibilizar la reincorporación al trabajo de las médicas residentes que amamantan, un tema que creo que todavía no se ha producido en nuestro país.

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El tercer artículo se centra en como La experiencia personal en lactancia de las madres médicas se asocia con su defensa clinica de la lactancia. Este estudio se centra en 80 médicas de Florida, y una vez más el 75% reconocen que su lactancia duró menos de lo que hubieran deseado principalmente por motivos laborales. Las que más apoyaban la lactancia en su trabajo habían dado de media 4 meses más el pecho que las que no promovían la lactancia, es decir, la experiencia personal influía muchísimo en el apoyo a la lactancia que las médicas podían dar luego a sus pacientes. Las que expresaban que no promovían la lactancia entre sus pacientes aducían que no querían presionar a las madres y reconocían que ellas mismas se habían sentido presionadas o juzgadas al dar biberones a sus bebés. Como en los estudios anteriores entre las conclusiones destacan la importancia de que en los hospitales y centros de salud se ofrezca apoyo real a las médicas con sus propias lactancias.

Por último el artículo Dr. MILK describe la experiencia de un grupo de apoyo específico para madres médicas. Utilizan MILK como acrónimo de Mothers Interested in Lactation Knowledge. Navegando por su página web se pueden encontrar documentos y datos interesantes: el 47% de las médicas de este grupo seguían amamantando al año. 

Si eres madre o médica y quieres compartir aquí tu experiencia con la lactancia puedes dejar un comentario, seguro que a otras madres les resulta útil.

 

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14 comentarios en “Lactancias de médicas”

  1. ¡Hola! Recuerdo que justo antes de volver al trabajo leí este post porque me agobiaba mucho el tema de compatibilizar la lactancia con las guardias. Por motivos varios mi baja después de dar a luz se prolongó hasta que mi niño cumplió los 10 meses, pero todavía mamaba mucho, sobre todo por las noches y para dormirse. Como residente tengo que hacer un mínimo de 4 (y hasta 7) guardias al mes y ésto, sumado a que el peque no quiere biberón, me estresaba bastante. Sin embargo todo se autorreguló bien. Al principio en las guardias me sacaba leche en el lactario del hospital 2 ó 3 veces al día (para aliviar la ingurgitación) y por la tarde-noche mi pareja trae un ratito al niño para que mame. Las noches con su padre a veces son regulares, porque me busca y se despierta buscando su tetita y al no encontrarla se coge algún berrinche, pero mi marido ya ha encontrado técnicas para tranquilizarlo y dormirlo sin teta (¡no quiere mi leche si no es en la teta! Y menos mal que ya come de todo). Los salientes de guardia nos ponemos al día, nos tiramos mucho tiempo juntitos y recuperamos el tiempo perdido, así que mi producción de leche se ha adaptado a la situación y seguimos con la lactancia (ya tiene 16 meses). Espero que esyp sirva de ayuda a otras mamis médicas, pues la conclusión es que mientras ambos querais se puede compatibilizar lactancia y guardias. Un saludo y gracias

  2. Hola, soy pediatra madre de hijos, con el primero solo di tres meses de leche materna, por falta de informacion mia y de compañeros que insistian que mi hijo era alergico a mi leche, a los tres meses lo destete, con mi corazon de madre apachurrado y con el indtinto de saber que era lo mejor para el, y paso lo me temia, su alergia alimentaria fue mayor. Con mi segundo hijo, decidi informarme sobre la lactancia y con el antecedente del hermano, me aferre a darle leche materna, ahora ya tenemos 2a5meses de lactancia, con resultados maravillosos. Tuve un gran apoyo de mi esposo y del grupo medico de donde trabajaba, tengo horario nocturno y si era complido sacarme la l leche durante el turno, no por espacio, ya que en el hospitsl hay un lactario y las condiciones son buenas. Mis compañeros me apoyaban, sin embargo el trabajo no pars y en una hos de descanso era cuando aprovechaba para la extraccion, ahora ya no me extraigo ya que no pide tanto por su variada alimentacion, pero en cuanto me ve pide y somos muy felices en tener un vinculo tan hermoso. Ahora apoyo a madres para que no desistan en continuar con lactancia, pero aun muchas no continuan por presion social y laboral

  3. Yo tuve un hijo en la residencia y una lactancia muy placentera hasta los 8 meses, que estuve de excedencia. Al incorporarme, tuvimos un bache importantísimo… pedí la exención de guardias por lactancia y no me la concedieron. Las guardias eran largas y duras, y yo no tenía un lugar para extraerme la leche (me tenía que meter en el cuarto de baño común de los dormitorios de residentes y sentarme sobre la tapa del váter… muy cómodo e higiénico todo). Con tanto estrés, me costaba arrancar con el sacaleches… el busca sonando cada dos por tres… atendía a pacientes con los pechos ingurgitados, si tenía un ratito para acostarme no podía porque debía emplear ese tiempo en sacarme la leche… era agotador.
    Por suerte, persistí pese a todo, y mi hijo y yo nos acabamos regulando. Sus tomas disminuyeron y mi producción también. Conseguí ser capaz de mantener la lactancia a pesar de dejar de extraerme en las guardias (sólo manualmente cuando me veía muy apurada) y así estuvimos hasta el año y medio, cuando él decidió retirarse de este regalo tan bonito que hemos podido compartir los dos. Me dio pena pero comprendí que era su decisión.
    Ahora, como adjunta, tengo claro que lucharé con uñas y dientes por la exención de guardias durante la lactancia con mi siguiente hijo.

  4. Yo soy residente de Medicina Interna y madre de un bebé precioso de 4 meses. En un mes me toca reincorporarme y ahora mismo soy una montaña rusa emocional. En mi hospital no me permiten juntar las vacaciones con mi baja porque dicen que es obligatorio que me reincorpore para que me concedan una prórroga a mi residencia. Además, me reincorporo con guardias de urgencias de 24 horas.
    Para mi la lactancia es un bien precioso tanto para mi bebé como para mí. Estoy decidida a hacer lo que sea para poder continuar con ella. Nos ha ido muy bien a los dos con mi leche y su agarre, pese a las típicas crisis de lactancia que pasamos casi todos y dos mastitis. Para que os hagáis una idea, mi bebé es un gordito de nueve kilos pese a su corta edad…hemos pasado muuuuchas horas enganchados.
    He generado un banco de leche de cinco litros para tener margen al incorporarme, pero es cierto que no tengo tanta facilidad ahora para sacarme ñeche. Y es que desde los tres meses, he notado que mi teta produce a demanda de mi bebe, y que su estimulación es la más efectiva para generar esq subida de leche. Hay días que consigo que el sacaleches también genere esa subida, pero otros días que no. Son esos días en los que peor lo paso, intentando masajear mi pecho para exprimir lo que haya, cerrando los ojos y visualizando a mi bebé a ver si ayuda…pero muchas veces no es efectivo. Me llena de tristeza pensar que esto pueda o ocurrirme en el trabajo.
    Me ha ayudado mucho ver que no soy la única mamá en esta situación. No me he sentido comprendida por algunas compañeras que dejaron la lactancia nada más incorporarse (no las juzgo, creo que cada una somos una mamá diferente y maravillosa). Vuestros comentarios me animan a ir a por todas…y he decidido informarme sobre quitarme las noches.
    Muchas gracias

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