A menudo recibo llamadas o mensajes con un contenido muy similar: “me han prohibido dar el pecho”. A veces es la propia mujer la que me escribe o llama y me cuenta que durante el embarazo su médico le ha dicho que “no se puede dar el pecho tomando la medicación”. Otras veces es la pareja, o la hermana, o la amiga de la mujer la que me escribe solicitando información o consejo para que la madre pueda amamantar tal y como en el fondo desea. En ocasiones la llamada llega de una profesional preocupada, matrona o médico: “tenemos a una mujer ingresada que ha dado a luz y quiere dar el pecho pero su médico se lo ha prohibido porque tiene un trastorno psiquiátrico”. A veces a pesar del esfuerzo de los allegados no es posible desmontar todo el miedo que se le ha metido a la madre en el cuerpo y que le ha convencido de que su leche es peligrosa para su bebé.

Lo triste es que la inmensa mayoría de las veces los médicos que prohíben estas lactancias no tienen ni pajolera idea de lactancia. Ni siquiera se han tomado la molestia de consultar la página de referencia en estos casos, la excelente www.e-lactancia.org donde en pocos segundos se puede obtener información actualizada y de calidad sobre los efectos de cualquier fármaco que tome la madre durante la lactancia. Algunos de estos médicos incluso responden ofendidos cuando las madres les aportan dicha información. Escribimos el artículo Lactancia para psiquiatras con la esperanza de que sirviera para incrementar la formación de nuestros colegas al respecto, está disponible gratuitamente online.

En estas situaciones me viene a la memoria un artículo que leí hace años en una revista americana de pediatría que señalaba que deberíamos hablar con mayor insistencia de los riesgos de la lactancia artificial en vez de detallar las ventajas de la materna. La autora del artículo (que no consigo ubicar) consideraba que había suficiente evidencia como para afirmar que la lactancia artificial tiene un impacto en la salud de los bebés tan nocivo que se puede equiparar con el consumo de tabaco, y que probablemente en años venideros veríamos una legión de personas reclamando a médicos que prohibieron a sus madres amamantarles por razones no válidas. Esta argumentación sostenida por muchos otros médicos generó toda una polémica en los Estados Unidos, recogida en un artículo muy crítico con estas posturas y que merece la pena leer incluso si es para discrepar: Is breast really best?

Es difícil plantear estos temas sin herir sensibilidades, y sobre todo sin que las madres que optan libremente por una lactancia artificial se sientan mal. Pero por otra parte, ¿qué hacemos con la rabia e impotencia que sentimos cada vez que a una madre se le prohíbe amamantar a su bebé mediante informaciones y amenazas absolutamente falsas? ¿Dónde se denuncian los robos de estas lactancias? ¿Quién defiende los derechos de esas madres y sus bebés? Y lo más importante y difícil, ¿cómo cuidar y acompañar a estas madres cuando sabemos que lo que se les dijo fue falso y podrían haber amamantando perfectamente?

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17 comentarios en “Lactancia prohibida”

  1. Pingback: SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA 2012 | El Blog Alternativo

  2. Pingback: LACTANCIA MATERNA: siempre sorprendiéndonos | El Blog Alternativo

  3. Hola!! intento abrir el link de e-lactancia y me da error… sabéis si ha cambiado la dirección o algo similar?? por cierto, Ibone, acabo de conocer tu blog y me estoy leyendo todas tus entradas. Enhorabuena por tu dedicación.

  4. Pingback: Lactancia Censurada | criandomama

  5. Pingback: Aspectos emocionales del posparto. | Iliana Paris

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