La pandemia está aumentando el riesgo de sufrir violencia obstétrica y trauma en el parto. Si en circunstancias normales una de cada tres madres sale del parto con un trauma psíquico, y un 5 % de todas las madres sufren un síndrome de estrés postraumático, esas cifras se han visto incrementadas considerablemente durante la pandemia Covid.

La presión asistencial y la sobresaturación de los hospitales, así como la falta de experiencia sobre el comportamiento de este virus, han dado lugar en muchos centros a un cambio drástico en los protocolos, que se ha traducido por una parte en un mayor intervencionismo obstétrico, con mayores tasas de inducciones, estimulación del parto, partos instrumentales y cesáreas, y por otra, en la limitación de acompañante durante el parto o separaciones  madre-recién nacidos muy traumáticas y raramente necesarias.

Los traumas en el parto no sólo afectan al estado psíquico de la mujer en el posparto, sino también al vínculo afectivo con su bebé, al padre y a la salud emocional de toda la familia.

Si habitualmente el sistema sanitario no detecta ni atiende adecuadamente a estas madres, en este caso esta secuela psicosocial de la pandemia permanece oculta debido a la saturación de noticias sobre la misma.

En este clase veremos qué es lo que hace que un parto sea traumático, o por qué para algunas mujeres lo es, y cómo se puede acompañar y tratar la herida emocional. Forma parte del Seminario Psicopatología del Parto y Nacimiento.

Se puede ver de forma gratuita online: inscripción

 

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