Dejé llorar en algunas ocasiones, pocas, a mi hijo mayor cuando era un bebé. Me arrepiento y lo lamento. Ojalá hubiera sabido entonces todo lo que sé ahora. No, desde luego que no creo que todos los bebés a los que se les haya aplicado el método Estivill vayan a tener secuelas ni a necesitar psiquiatras, ni vayan a estar necesariamente traumatizados. Lo que pretendí explicar en el post sobre Estivill es que me parece una barbaridad que un médico recomiende que no se atienda el llanto de un bebé y que encima afirme que le respalda la ciencia. Eso es lo que intenté aclarar.

Han llegado muchos comentarios. Algunos afirman que Estivill no dice eso. Las frases textuales de mi post están copiadas de su libro, una de las primeras ediciones. Es posible que con los años haya suavizado o matizado algunos aspectos, no lo dudo, algo es algo. Pero es falso que haya que «enseñar» a dormir. Las terapias de conducta pueden ser útiles en algunos trastornos psiquiátricos infantiles graves, especialmente en el trastorno obsesivo compulsivo (afortunadamente poco frecuente) y en combinación con técnicas cognitivas, pero aplicar conductismo a bebés es absurdo y peligroso.

Tampoco pretendí decir que en las guarderías se maltrate a los bebés. Lo que intenté explicar es que cuando un bebé llora en medio de la noche es por algo. A veces, cuando hay un cambio brusco en la conducta de sueño de un bebé, y comienza con despertares más frecuentes, o con más llanto hay que indagar qué le está pasando. Es difícil que una única cuidadora pueda ocuparse de siete u ocho bebés, y es altamente probable que en muchas ocasiones el llanto de los bebés no reciba la atención que merece en las guarderías.

Creo y trabajo desde el convencimiento de que cada madre y cada familia puede y sabe encontrar su equilibrio. Las madres desean que los bebés estén bien, y los bebés necesitan que sus madres estén igualmente bien. No creo en los manuales de instrucciones de crianza, pero sí pienso que la ciencia, o mejor dicho, las ciencias, en este mundo donde criar es una carrera de obstáculos, nos pueden ayudar. No pretendo decir a nadie como debe de criar a sus hijos, pero entiendo que parte de mi trabajo como psiquiatra infantil conlleva aportar la posible perspectiva del bebé al debate. A las madres que me escribieron preocupadas por las secuelas en sus bebés o hijos les digo que la crianza de la especie humana dura casi dieciocho años. Afortunadamente hay muchas oportunidades para reparar y sanar. El colecho puede ser bueno a todas las edades.

Uno de los comentarios más valiosos en mi opinión a este debate lo ha hecho Anabel Cornago, madre de Erik, experta en autismo y autora del fantástico blog El sonido de la hierba al crecer. Cuenta Anabel:

Erik casi no paró de llorar durante los primeros siete meses, tenía que llevarlo siempre en brazos balanceándolo y el pecho era lo único que lo calmaba. Los trastornos de sueño eran inmensos. Me regalaron el libro de Estivill. En mi desesperación, probé dos días en contra de mi corazón. Dos días horrorosos, pero ya. Hoy en día seguimos practicando el colecho, y duerme (dormimos) como benditos con nuestro horario cococó 🙂

Ese es el quid de la cuestión. Los bebés lloran por mil razones. Hay bebés más frágiles o vulnerables que otros. Habrá bebés con un temperamento «fácil» a los que el método de Estivill no les haya supuesto un trauma, estoy segura. Habrá otros a los que sí. Y habrá bebés con un llanto y un insomnio inmensos y agotadores a los que dos años después alguien habrá diagnosticado un trastorno de espectro autista. No podemos predecir, a día de hoy. Pero si que podemos decir que dejar a un bebé llorando en una cuna, y no cogerlo o consolarlo, no es recomendable, y menos aún cuanto menor sea el bebé.

Gracias a todos los que escribisteis comentarios. Aprobé todos salvo dos o tres que incluían insultos, hacia mi persona o hacia Estivill, no creo que ninguno de los dos los merezcamos.

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AVISO: No se aprobará ningún comentario que incluya insultos.

29 comentarios en “El llanto de los bebés”

  1. Pingback: Autismo, apego y crianza « Ibone Olza

  2. Pingback: Blogs de papas y mamas CXXV

  3. Pingback: Porqué lloran los bebés | Criando en Tribu

  4. Me encantó este artículo y el anteriorno. Totalmente de acuerdo! Un niño tiene derecho a recibir el calor de sus padres, sobre todo al momento de mayor susceptibilidad, mientras duérmen.

  5. Pingback: “Tu hijo es un poco caprichoso…”, dícese de aquel criado con apego | Diario de una mamífera

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