¿Cómo ver un programa de televisión en el que sabes se demuestra el maltrato a parturientas y recién nacidos?¿Merece la pena verlo? Si lo veo, ¿estoy siendo cómplice de esa violencia? Si no lo veo y callo, ¿estoy siendo cómplice con mi silencio? ¿Y si la gente que lo ve no percibe la violencia?¿Y si alguna mujer piensa que eso es normal y decide callar su malestar por la misma razón? Y si decido verlo, yo que he sido víctima de esa misma violencia en mis tres partos, ¿estaré exponiéndome una vez más a un dolor que no quiero sentir más?

Todas esas preguntas rondaban por mi cabeza desde que supe que iban a emitir un reality show filmado en «una de las maternidades más prestigiosas de Europa» según decía la voz en off.

Finalmente he visto la mitad delprimer  programa, no he soportado seguir viendo más.

Y ahora tengo otras preguntas. ¿Cómo hacer entender a esas profesionales que piensan que el parto hay que «hacerlo» que eso es violencia? ¿Cómo explicarles que con sus prácticas ponen en serio peligro la vida de madres y bebés? ¿Cómo preguntarles hasta cuando piensan usar palabras como «señora» para referise a mujeres de parto?¿Cuando se darán cuenta del daño que hacen cuando dicen cosas como «túmbate si puedes» ,»¿cómo vienes así de apuradita?»,»dóblame las piernitas«,»te voy a molestar ahora un poquito«, «¿me estás asustando?¿cuántos kilos has engordado?«,»eso no lo hagas«, «cambia el aire«,»yo te voy a llevar la contraria, tu cuerpo va a querer hacer todo lo contrario, hazme caso a mi«? (frases textuales escuchadas en los dos primeros partos).

¿Cómo explicar a esas profesionales que dicen «me da muchísima rabia cuando un parto se tuerce, aunque tu no termines de hacer el parto, y lo tenga que hacer el ginecólogo, lo importante no es quien lo haga sino que la mamá y el bebé estén bien» que si a la mujer le hacen el parto no va a estar bien? Que los partos no se hacen, se acompañan, y como mucho se atienden. Y que cuando se tuercen casi siempre es precisamente por culpa de intervenciones como acostar a la parturienta, administrarle goteros y fármacos sin indicación real, hablar o asustar a la madre haciendo que se bloquee su parto…

¿Como decirles que cuando afirman que «la matrona tiene que ser una buena acompañante, tienes que hacer la mujer sienta que su parto es suyo, y que tu lo único que haces es reconducirla cuando pierde los papeles» que una mujer de parto nunca jamás podrá «perder los papeles» (incluso si una matrona se pasa un buen rato preguntándola donde demonios ha puesto su última analítica mientras la mujer intenta soportar las contracciones acostada, como se ve en el programa) o, que si  parece que lo hace será porque los profesionales que la atienden los han perdido mucho antes?

Los partos no se hacen, los pujos no se dirigen. A las mujeres de parto, y a  cualquier persona, despojarle de su ropa, ponerle un camisón de hospital, y sentarle en una silla de ruedas significa o equivale a decirle: estás enferma. ¿Cómo se le puede decir a una mujer que quiere la epidural y que no ha traído la última analítica: «no la tienes…lo que vas a molar en el parque  cuando digas yo parí sin epidural«? ¿Cómo se le puede decir a una mujer con una contracción de parto que se mueve mientras intentan ponerle la anestesia raquídea «no puedes hacer eso«? ¿Como se debe sentir  la parturienta que a duras penas puede responder pidiendo disculpas: «lo siento, no lo puedo evitar»?

No puedo transcribir más. Siento tristeza al ver como las recomendaciones de la Estrategia de Atención al Parto Normal elaboradas por el Ministerio de Sanidad todavía son una utopía en la mayoría de los partos. Siento de verdad que el cambio sólo llegará el día que todas las profesionales perciban la violencia que ejercen con su ignorancia, probablemente desde el desconocimiento quiero pensar, pero violencia al fin y al cabo. Cómo, ¿cómo hacerselo ver? Y mientras no lo vean, y la sociedad en su conjunto no lo perciba, ¿que hacemos con la mayoría de mujeres que se encuentran con esa violencia en sus partos?¿Cómo ayudarles a ellas y a sus bebés?

Me gustaría pedir que retiren la emisión de Baby Boom. Me gustaría que ese único programa emitido hasta la fecha en el futuro sólo se pueda ver en las escuelas de enfermería, matronería y medicina para ilustrar todo lo que no un parto no debe ser, lo que no hay que hacer, lo que un día se entenderá que es violencia obstétrica televisada. Ojalá sean ellos y ellas, la inmensa legión de profesionales que ya se han unido en la defensa del parto respetado los que se lo hagan ver.

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35 comentarios en “Violencia obstétrica televisada BABY BOOM”

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  3. Maria Santa Ana

    Definitivamente el programa es violencia pura. Más allá de lo que ocurre a las mujeres (sala de hospital dentro), es la mirada del director del programa la que busca la violencia. La busca para convertirla en mercancía. Busca el dolor de quienes se conforman con el «final feliz» para seguirnos vendiendo la idea «con dolor parirás a tus hijos». Así nos castiga. Así pretenden adoctrinarnos en la normalidad del sufrimiento. Mientras en otros países, hombres y mujeres más igualitarios, ven el parto con más respeto, este programa está dirigido para reforzar el discurso de que las mujeres merecemos el sufrimiento y no podemos dejar de quejarnos porque total ¡ser madre es nuestra elección!!! Tiene narices….

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