hystersistersLas histerectomías obstétricas suelen recibir el calificativo de catástrofes: tener que extirpar el útero como única manera de salvar la vida de la madre en el parto o inmediatamente después es terrible. En algunos casos madre y bebé sobreviven, en otros además la madre se enfrenta a la pérdida del hijo o hija. Las causas suelen diversas: roturas uterinas (casi siempre en mujeres con antecedentes de una o más cesáreas anteriores), atonías uterinas (que el útero no se contraiga tras el parto, a veces debido a un abuso de la oxitocina sintética intraparto), hemorragias masivas por placentas acretas, etc.

El caso es que en mi práctica profesional he atenido a unas cuantas madres que han sufrido la pérdida del útero en el parto. En la mayoría de los casos se encuentran con una enorme falta de cuidados por parte del sistema sanitario cuando se enfrentan a un posparto terriblemente complicado en todos los planos.

A nivel físico la pérdida del útero a menudo se ha acompañado de una hemorragia importante, por lo que la anemia es habitual. Además, hay dificultad para imaginar como queda el vientre sin el útero, no es fácil visualizarlo. Las vísceras como la vejiga pueden quedar resentidos: son frecuentes las molestias urinarias y siempre hay que estar atentas a una posible infección. La cicatriz puede ser similar a la de la cesárea, pero lleva su tiempo aceptarla y cuidarla porque casi siempre es un recordatorio doloroso del trauma psíquico.

La lactancia puede ser tremendamente difícil (en algunos casos ni siquiera se da la opción, cuando la madre está recién operada se le suprime la lactancia) aunque muy sanadora. Es frecuente la hipogalactia, tal vez por el estrés, tal vez por la separación del bebé las primeras horas o días tras el parto, tal vez porque la falta de útero (y sus numerosos receptores de oxitocina) no sabemos aún como afecta al sistema oxitocinérgico.

A nivel psíquico el trauma es la norma, y no suele recibir atención por parte de los profesionales sanitarios. Estas madres casi siempre se han debatido entra la vida y la muerte y al despertar tienen que además asumir la pérdida del útero e iniciar el vínculo con el bebé tras una separación más o menos prolongada. No digamos ya si el bebé ha fallecido o tiene secuelas. Significa tener que hacer un duelo, aceptar que no volverán a ser madres, justo cuando acaban de terminar un embarazo. Hay que llorar la pérdida del útero y de la fertilidad. Algunas además tienen la frustración de no haber sido escuchadas cuando referían un cambio en el dolor en el parto, o de intuir que con otro tipo de atención tal vez la pérdida se hubiera podido evitar.

Son pospartos largos, complicados. Retomar la intimidad sexual puede ser tortuoso. Surgen muchas preguntas: ¿como ha quedado mi vagina?¿Qué hay al fondo ahora que no tengo útero? Las sensaciones físicas en la penetración muy diferentes.

Hay muy pocos espacios de ayuda específicos para estas madres, que a veces expresan dificultad para reconciliarse con su sexualidad o su feminidad tras la histerectomía. Uno en inglés es Hystersisters, aunque se centra sobre todo en mujeres que perdieron el útero tras un cáncer. Creo que es imprescindible y urgente que matronas,  fisioterapeutas, obstetras, enfermeras, etc.  se conciencien en la necesidad de ofrecer un plan de cuidados integral tras cada histerectomía desde el primer día.

Ayudar a reconciliarse con el cuerpo herido, trabajar la cicatriz y el suelo pélvico, sanar el trauma en la madre y probablemente en su pareja. Ayudar a reconocer que si quedan los ovarios seguirá habiendo ciclo hormonal y ovulación. Honrar la pérdida y favorecer que en vez de un síndrome de estrés postraumático pueda haber un crecimiento postraumático, ese es el objetivo.

 

Si te gusta, comparte

Share on facebook
Share on twitter
AVISO: No se aprobará ningún comentario que incluya insultos.

5 comentarios en “Madres sin útero”

  1. Ibone, gracias!!! Cuando Nora tenía apenas dos semanas me enfrenté a esta operación, post operatorio y a la incapacidad de saber, poder, relactar a mi bebé. Me ha costado más de 8 años trabajarlo, aceptarlo y, de alguna manera, re-amarme. No es fácil y la duda de «entonces ¿qué tengo dentro?» se hace muchas veces incómoda, y la frase «pero ya tiene una» se clava en lo más profundo. Yo me atreví o, no sé, quizás me encontré, a trabajarlo unos años después, la herida sobretodo que como dices es un recuerdo diario del «No puedo.. No tengo.. No soy…» fue un trabajo grande, doloroso y, a la vez, maravilloso.

  2. Gracias por dar visibilidad a este tema, Ibone.
    Perdí el útero tras una hemorragia postparto al mes de nacer mi hija y ha habido innumerables aspectos que aceptar y superar! Aún sigo trabajando en ello, pero de una forma muy positiva.
    Cuando pasó eche de menos tener recursos en español sobre este tema, oír experiencias similares o tener un grupo de apoyo (por ejemplo como el de apoyo cesareas).Es importante que si a alguien le pasa esto sepa que no está sola, que se supera y que como tu dices, se convierte en crecimiento.Ojala esto pueda audaz a alguien.
    Me gustaría mucho leer el artículo que citas sobre el estudio hecho en Australia.Hay otra página donde lo pueda ver? Gracias!

  3. Tengo 22 años tuve mi bebe y todo se complico , yo y el en diferents hospitale
    Duele cuando te dicen que firmes para la operacion
    Miles de veces te preguntas porque ati , porque tanta gente aborta y tu k tanto deceas ser mama
    La vida es injusta y mala
    Yo nunca lo entendere
    Aunk tengo pareja me siento sola
    Creo esta herida no sanara
    Te preguntan o lees articulos y te hacen llorar ,,,,

  4. Hola mi nombre es ana y mi pregunta es a quien mas le paso que despues de la histerectomia ya no pudo lactar!? A mi me paso pero aun no acabo de comprenser por que en realidad no se especifica en el tema

  5. Hola. Soy Verónica y he tenido una experiencia traumatica en mi parto. Tuve mucho dolor, sobre todo en sacro, durante los prodromos (durante 2 días). La dilatación fué lenta y dolorosa. Con 5 cm me puse la epidural porque no aguantaba más. Llegué a dilatar completamente y tuve un expulsivo muy largo. Finalmente tuvo que ser una cesárea. Yo ya no podía más. Estaba agotada. Me puse muy nerviosa. Cuando ya pensé que se había acabado todo, comencé con una hemorragia hemorragia brutal y me operaron, tras intentar evitarlo de todas las maneras, de histerectomía de urgencia. Casi me muero. Luego recuperé más o menos bien, pero a pesar de todos mis intentos (con relactador durante 3 semanas), no fui capaz de conseguir la lactancia. Desde el principio he buscado ayuda, y gracias a dios, mi niña está sana y con una crianza muy fácil, pero sigo muy baja emocionalmente. No sé si algún día voy a ser capaz de recuperarme de esto. Tengo la sensación de que nada salió bien. Mucho ánimo a todas las que estéis en la misma situación. Creo q contarlo y saber que no estamos solas ayuda y libera. Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Ibone Olza.
  • Finalidad  Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios  Raiola Networks.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad