IMG_6373Veinte años siendo tu madre. Al amanecer enciendo la vela y respiro hondo. Cierro los ojos y vienen las imágenes que no están en ningún album ni película de vídeo, afortunadamente.  Los juegos, las cabañas, los inventos, las bicis, los amigos, los árboles a los que tantas veces te vi subirte. Que suerte ser tu madre, vuestra madre. Cuánta alegría, cuánta risa, qué frescura. Qué guapo.

A la vez en esas imágenes sin album me miro a mi misma y me veo pequeña. No sé si he sido la madre que me hubiera gustado ser. O tal vez sea el mundo y el momento en que nos ha tocado vivir. Todos los «debería», los juicios, la presión. La culpa legendaria. El conflicto casi permanente entre lo que me pedía el cuerpo hacer y lo que se esperaba que yo como madre hiciera. Lo que podríamos llamar mi crónica dificultad para ¿poner límites?¿Exigir?¿Castigar?

Castigar, que palabra. Castigar a los hijos, ¿a quien se le pudo ocurrir?

Miro la llama y quiero perdonarme todo el daño que te habré hecho. Borrar esa tristeza que a veces me impide ver la otra cara de la realidad.

No sé si me lo has puesto fácil o difícil, sé que ser madre me parece difícil. No ser tu madre, sino ser madre, en general. Aquí y ahora. Hay tanto postureo, como tu bien dices. Tanta fachada, tanto concurso y competición entre madres. Y tantísima soledad.

Sigo sin saber que hacer con mis miedos de madre pero ahí los llevo, intentando que sean sólo mieditos para que me quepan en los bolsillos y no me impidan caminar, reír o abrazaros. Me gustan las cosas que me dices a veces, como ese rap que me ibas a escribir titulado «no te rayes mamá». Gracias.

Mi amiga Carmen me regaló ayer estas palabras de Jose Luis Sampedro y yo hoy también te las regalo:

Hazte quien eres: hay que hacerse quien se es, y todos somos distintos. Pero lo que quiera que seas desarróllalo al máximo. Cada cual debe aspirar a ser lo máximo que pueda ser con sus condiciones. Y de esa manera devolverá a la vida de todos, la vida que ha recibido él.
Tengo 94 años y me considero un aprendiz de mí mismo. Todavía aprendo a ser quien soy. Y me moriré sin haber acabado, pero he hecho todo lo posible: hazte quien eres y hazlo fervorosamente. Y hazlo entregado a eso y en solidaridad con los demás, porque sin ellos no somos nadie. Sin doblegarte, sin hundirte, sin ceder, sin creer los inventos de los que quieren explotarte. No te rindas!
José Luis Sampedro 2011

Feliz cumpleaños Nicolás.

 

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16 comentarios en “Veinte años siendo tu madre”

  1. Natalia Pérez Sánchez

    Felicidades, Ibone! Una madre que hace este tipo de reflexiones, encontrándose con sus miedos y sus flaquezas (q todas las tenemos) y las comparte con un hijo adulto, creo q es un acto que la honran como mujer, como madre y como ser humano. Estoy segura de que estas generaciones hijas de crianzas más sensibles y respetuosas mejoran el género humano. Y sus familias tienen un papel fundamental! Felicidades también a Nicolás! como hijo «maestro» 😉 Abrazos cálidos y esponjosos!

  2. Felicidades Nicolas!!! 20 añazos, ya ves… Y seguimos con las emociones a flor de piel. Así da gusto. Felicidades Ibone 😉

  3. Feliz cumpleaños, Nicolás. Feliz maternidad, Ibone. Eres de lo poco que sigo leyendo desde que nació Miguel, y lo hago por esto, porque siempre aprendo algo, siempre me «mueves el piso», siempre eres TU, auténtica y emocionante… ¡Gracias!!! Un achuchón enorme!!

  4. Que precioso Ibone,muchísimas felicidades a los dos.Eres una gran mujer,escribes desde el alma y eso se deja sentir.Un abrazo.

  5. Pingback: Veinte años siendo tu madre (por Ibone Olza) (me ha leído el pensamiento y mi sentimiento como madre…. | Para Tí y para Mí

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