haloperidolEscribo esta entrada desde la preocupación, y la dirijo a todos y todas las que atienden partos en este país (o en otros). Por favor, si un día os enseñaron que era una buena idea administrar a una parturienta meperidina (dolantina) con haloperidol quitaros esa idea de la cabeza. No lo hagais más: es una barbaridad.

Cuando hace unos años me enteré de esa práctica no daba crédito. «Se usa para los pródromos de parto», me decían las matronas. «La dolantina para el dolor y el haloperidol como antiemético». Es decir, el haloperidol se da intraparto para quitar las nauseas que puede dar un opiáceo: la meperidina (dolantina). Como digo, no me lo podía creer, ¡dar haloperidol en pleno trabajo de parto! ¡cuando el cerebro del bebé está bajando por el canal de parto y se está preparando neurohormonalmente para el primer encuentro, es decir, para el período sensitivo! Qué barbaridad.

Una amiga enfermera muy querida hizo su tesina de fin de grado sobre el tema y no encontró ninguna evidencia que aprobara el mantener dicha práctica. De hecho el haloperidol no es muy buen antiemético, y los efectos secundarios superan con creces los riesgos en esta indicación. Incluso encontramos un caso publicado en el que se describía como una mujer nada más dar a luz tuvo una distonía aguda, (página 229, una mujer de 20 años a la que se consideró de riesgo por haber tenido escaso seguimiento obstétrico, le dieron este cocktail y tuvo una distonia con crisis oculogiras en pleno parto, todo un horror).

Yo pensaba que la práctica ya estaba erradicada…Ilusa de mi, el otro día unas amigas matronas me comentaron que se sigue utilizando y al buscar en internet he encontrado varios protocolos hospitalarios que siguen abogando por su uso. Como este del Hospital Universitario Central de Asturias, este del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada (página 13) o este otro del Hospital Doce de Octubre de Madrid (página 65, disponible en la web de la IHAN).

Por desgracia a la mayoría de las parturientas  a las que se les ha administrado haloperidol estando de parto no se les ha informado (lo cual ya es una forma de violencia obstétrica), con lo cual es casi imposible estudiar si esto ha afectado de alguna manera a los bebés.

Las náuseas y vómitos son normales en el parto, dar meperidina y haloperidol juntos para los pródromos es una forma de «matar moscas a cañonazos» que en ningun caso ha demostrado ser inocua. Palabra de psiquiatra.

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25 comentarios en “Haloperidol y meperidina intraparto”

  1. Yo, a los que defienden el uso de este fármaco, les pediría que me argumentaran, por favor con evidencia científica clara, ya que acusan a la autora de no darla, cuáles son las razones por las que a alguien se le ocurre administrar un antipsicótico a una parturienta. Y no me vale lo de como antihemético, porque antiheméticos hay a porrillo, y el haloperidol no es un antihemético, sino un antipsicótico. Y sobre todo, por qué narices se administra sin consultar a la madre ni recabar su consentimiento informado. Porque lo de «se habla con pediatría» tampoco me vale, a no ser que la que pare sea la «pediatría».

  2. Soy enfermera, a mi en mi primer parto me lo pusieron, sin decirme que era, te irá muy bien para el dolor, me dijeron acto seguido de ponerlo vomito que flipas, y además el dolor sigue estando ahí no se va con ese ttº en teoría tan efectivo.
    Acabé en cesaréa urgente por sufriemiento fetal, mi hija cambio de posición durante el parto poniendo la frente hacia arriba, no olvidaré nunca esa contracción y el movimiento que ella hizo.
    Acabe en cesaréa urgente por sufrimiento fetal.
    Casi un año después me enteré de que era eso que me habían pinchado, casi me da algo cuando me enteré.
    ¿como se les ocurre? ¿ como no me informan de lo que me van a poner?
    es verdad que tenía mis miedos y que a lo mejor tenia que haber estado más atenta a lo que pasaba a mi alrededor y más siendo de la profesión.
    no sabeis cuanto me arrepiento, cuanta inocencia había en mis palabras cuando pedí algo para el dolor.

  3. Algunos apuntes (perdón por el desorden respecto al texto):

    «No encontró evidencia…» eso es frecuente en pautas clásicas. Por ejemplo, el lavado de manos tampoco dispone de estudios aleatorizados que lo respalden, ni el empleo de guantes en el quirófano, ni tampoco el uso de un paracaidas al saltar de un avión (interesante artículo a este respecto en BJOG escrito por un epidemiólogo y un ginecólogo).

    *Cabría señalar aqui que la evidencia sobre los riesgos maternos y en especial neonatales del parto domiciliario en comparación con el asistido en un centro (ya sea por matronas o por médicos) es cada vez más abundante y sobre los aspectos más diversos del parto (convulsiones neonatales, sangrado, muerte materna y fetal, necesidad de traslado urgente…). El que quiera que busque un poco en pubmed, que no es difícil y ademá reciente.

    «¡dar haloperidol en pleno trabajo de parto! ¡cuando el cerebro del bebé está bajando por el canal de parto y se está preparando neurohormonalmente para el primer encuentro». Incluso las guías más clásicas recomiendan que la administración de haloperidol se aleje del nacimiento de ahí que se emplee en fase de pródromos (que puede preceder en más de doce horas e incluso días al parte) y apenas se usa en la fase de expulsivo.

    «Las náuseas y vómitos son normales en el parto». No debemos confundir frecuente (acepción empleada para normal) con bueno. Las caries son frecuentes y lo normal es morir por una apendicitis si no te operan, lo que no quiere decir, que por frecuente que sea, sea bueno o que deba permitirse. Primero por lo incómodo y segundo por lo insalubre de la deshidratación y pérdida de iones en un momento de esfuerzo físico tan importante como es el parto.

    «Palabra de psiquiatra». Eso es lo que se llama un flagrante sesgo de personificación. Pues hace creer que lo dicho es más (o menos´, según el caso) válido en lugar de refutarlo con datos. Por llevar el ejemplo al ridículo (reductio ad hitleriam): «¿tú prefieres los perros a los gatos? ¡Ah pues Hitler también pensaba igual! Respuesta que pretende sentar una opinión y sin embargo, eso no hace que el amor a los perros sea algo malo en absoluto (por cierto o no que sea).

    1. Y tú debes ser un hombre, porque todo tu comentario es una oda a la afirmación de Ibone sobre matar moscas a cañonazos, y una muestra de una profunda ignorancia sobre los procesos hormonales de las mujeres. Sí, sí que es normal. Es una molestia de las hormonas, no una patología. Sucede incluso durante los períodos menstruales, y nadie toma medicación brutal para eso, porque no se justifica el riesgo. Y como mujer, te digo que prefiero la molestia de vomitar una o dos veces al riesgo de que me administren antipsicóticos y opiáceos fortísimos que sí pueden tener un efecto negativo sobre mi salud y la del bebé. No compensa. El resto de tu comentario es la típica «carta del bebé muerto» para meter miedo y manipular. A muchos profesionales os vendría muy bien escuchar más a las mujeres que somos vuestras pacientes.

  4. Pingback: La Depresión Post Parto – Soy Mamá de Twins

  5. A mi me suministraron halopeirdol y petidina y mi bebé nació aletargado y con problemas respiratorios, siento mucha impotencia de pensar como pueden piner eso a parturientas sabiendo lo que puede ocasionar

  6. Perdí a mi primer bebé en la semana 20 y tras explicarme el procedimiento me ingresaron en el HVN de Granada. Tengo que decir que toda la atención fue más que de 10, no tengo ninguna queja, al contrario. El trato fue cariñosísimo me lo explicaron todo.
    Cuando los dolores de parto fueron inaguantables y el Tramadol ya no valía para nada, me administraron Haloperidol y Dolantina. Yo accedí, claro, no había nada más que pueda calmarme el dolor.
    Pero la realidad es que no me calmó dolor en absoluto. Entré en un estado de ansiedad tal que me ponía de rodillas en la cama y no era consciente. Me lo dijeron después. No paraba de moverme. Mis ojos no estaban quietos. Pero a mi me seguía doliendo. El efecto de aquella droga me duró apenas una hora, u hora y media. Afortunadamente, en el momento del parto ya se había pasado y sentí a mi hijo. Si aquella droga no hubiera dejado de hacer efecto en ese momento, me habría robado ese instante.
    Desde entonces no paro de decirle a mi marido que recuerde bien esos nombres. No quiero ni que se me ofrezcan. Gracias por difundir.

  7. Isabel Cristina González

    2017, Hospital Arrixaca en Murcia, me pusieron haloperidol y dolantina, la matrona me dijo que era un relajante muscular…
    Mi parto era una inducción y estaba con la prostaglandina, apenas llevaba 4 horas pero en vistas que las matronas me habían dicho que los partos inducidos eran muy largos y que al día siguiente era que me pondrían la oxitocina pues al ofrecerme este “relajante muscular “ acepté…tonta de mí, no sabía lo que me estaban dando, mi parto finalmente fue ese mismo día sin oxitocina ni epidural, solo recuerdo que estaba drogada, no podía hablar bien, me entraron unos temblores espantosos que me impidieron hacer piel con piel con mi bebé porque no podía sujetarla de tanto que temblaba…ojalá hubiera sabido lo que me estaban pinchando…

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