En varios de los comentarios al post sobre  las secuelas cerebrales de las cesáreas programadas me tacharon  de alarmista. Por si acaso tuvieran razón  voy a intentar explicar un poco mejor a que me refiero. Lo primero es aclarar que soy psiquiatra infantil y que uno de mis principales hobbies, por extraño que parezca, es intentar comprender como funciona la química de nuestro cerebro. Llevo ya años estudiando, leyendo e investigando sobre el tema, y más en concreto sobre la neurobiología del apego. Una de las cosas que me ha sorprendido en todo este tiempo es la nula atención que ha recibido el cerebro en el parto. Es decir, muchas de las intervenciones que se realizan en el parto se hacen en teoría para prevenir o evitar que al cerebro del bebé le falte oxígeno, porque se sabe esa falta de oxígeno (hipoxia) en el parto puede dejar secuelas neurológicas de por vida. Así que muchas cesáreas se hacen ante la más mínima sospecha de «riesgo de pérdida de bienestar fetal» o «sufrimiento fetal«. Además se ha extendido la idea (errónea) de que las cesáreas son «más seguras para el bebé» y de que los bebés nacidos por cesárea «sufren menos y salen más guapos«. Pero no voy a dedicar esta entrada a hablar de la medicalización del parto sino al cerebro en el parto. El parto se ha estudiado desde muchas perspectivas, pero que sucede en el cerebro, o mejor dicho en los cerebros: el de la madre y el del bebé, durante el parto ha recibido mucha menos atención. Por lo que voy aprendiendo (juntando piezas de aquí y allá, como quien hace un puzle no de mil sino de infinitas piezas) durante el parto suceden muchísimas cosas en ambos cerebros, procesos importantes e irrepetibles.

El  siguiente vídeo puede resultar interesante. Es un parto que sucedió en el 2010 en un hospital alemán. Son las primeras imágenes obtenidas mediante resonancia magnética nuclear (RMN) de un parto normal. La madre había parido anteriormente otros hijos sin problemas y aceptó parir en una máquina abierta de RMN con cascos para no oír el tremendo ruido de la resonancia. Pararon la máquina en el momento en que salió el bebé, y madre y bebé se fueron a su casa sanos y sin ningún problema aparente dos días después. Lo podéis ver a continuación:

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=v7JiYZ7jtxQ]

El vídeo sirve para visualizar por primera vez en la historia de la medicina el cerebro del bebé atravesando el canal del parto. Lo interesante es que se ve cómo se estruja la cabeza al bajar, como vuelve a subir y vuelve a bajar hasta que finalmente sale. En cada uno de esos movimientos el cerebro como digo se estruja un poquito, por explicarlo de forma sencilla. Los huesos del cráneo del bebé no están cerrados para esto: para poder moverse en el canal del parto sin problema y permitir el crecimiento posterior del cerebro, fundamental en nuestra especie. Cráneo y cerebro del recién es todo muy blandito: en el vídeo parece como si el cerebro fuera de blandiblup. El tema es que en cada estrujamiento de ese cerebro se liberan muchísimas sustancias químicas, neurotransmisores y hormonas cerebrales de los que aún sabemos muy poco. También se liberan en la glándula suprarrenal que tiene el bebé hormonas del estrés en grandes cantidades. Todo eso hace que el bebé salga listo para respirar por sí mismo y sobrevivir. En el cerebro esas hormonas hacen que el bebé despierte: pasará las dos primeras horas de vida en un estado de alerta tranquila. Lo más alucinante es que si miramos lo que ya sabemos sobre esas hormonas nos encontramos con que los bebés vienen listos para amar y ser amados.

Pero, volviendo a las cesáreas programadas, ¿qué sucede si extraemos a un bebé del útero mediante cesárea programada? Su cerebro no va a ser estrujado antes de nacer. Ni tampoco su glándula suprarrenal va a liberar esas hormonas «buenas» de estrés, ni sus pulmones van a ser comprimidos cual esponjas… ¿Qué pasa entonces? Sabemos que tienen más riesgo de tener dificultades respiratorias, alérgicas, etc.  Pero, ¿y en el cerebro? Esa es la pregunta que yo me hacía en el post de las secuelas cerebrales de las cesáreas. La respuesta es: no lo sabemos aún. Investigarlo es muy difícil: el cerebro de la especie humana puede tardar  casi veinte años en terminar de desarrollarse. En muchos experimentos con animales en laboratorio se ha comprobado como manipular con hormonas durante el parto produce alteraciones en la conducta que se manifiestan al llegar a la edad adulta. Investigar con humanos sería posible por ejemplo siguiendo a una cohorte de niños y niñas nacidos por cesárea programada hasta la edad adulta y comparándolos con otra muestra similar de nacidos por parto fisiológico. Algo muy largo y costoso. Lo que quiero decir es que aunque veamos a un recién nacido por cesárea programada con un aspecto estupendo al mes de vida o a los tres años eso no significa que no haya alguna secuela que no sepamos ver en su cerebro. Tal vez no la haya, ojalá. O tal vez la haya y la veamos años más tarde. Pero en la naturaleza casi nada es gratuito: cuanto más sé al respecto más difícil me resulta imaginar que no pase nada en el cerebro del recién nacido si le privamos del parto y le sacamos por cesárea programada días o semanas antes de la fecha en que tenía que nacer.

Portada Nacer por cesáreadefinitivaNo pretendo ser alarmista. Creo en la plasticidad de nuestro cerebro y en la enorme capacidad de reparación de nuestra especie, tal vez no haya secuelas, o tal vez las secuelas sean mínimas o muy leves y se curen con algunas prácticas de crianza, o con el tiempo, o con la alimentación, o con tratamientos que aún no imaginamos… Pero insisto: no lo sabemos aún.

Nosotros, el equipo de investigación que codirijo, acabamos de publicar en Early Human Development los resultados de nuestro estudio que señalan diferencias en la respuesta a la separación materna en los recién nacidos por cesárea frente a los nacidos por parto vaginal. Pero no sabemos qué significado pueden tener esas diferencias, ni si se mantienen en el tiempo o no. Hará falta que otros investigadores lo intenten replicar y comprueben si esto es así o si lo nuestro fue un hallazgo casual. Investigar es así: una tarea lenta, minuciosa, que requiere dedicación, paciencia, pensamiento crítico, pasión y prudencia a partes iguales.

Por último comentar que con la editorial Ob Stare hemos reeditado ¿Nacer por cesárea?, el libro que escribí junto al obstetra Enrique Lebrero en el 2005. La edición viene con una página web: www.cesarea.org y una portada que pretende ser una reivindicación  del papel del padre en la cesárea, para que entiendan que pueden participar en el nacimiento de sus bebés por cesárea. ¿Nacer por césarea? La respuesta está en la portada. Sí, hacer cesáreas sólo cuando sea estrictamente necesario, esperando a que se inicie el parto (así los cerebros reciben al menos parte del baño hormonal), permitiendo la presencia del padre o acompañante, respetando a la madre y al bebé, sin separarles rutinariamente. Evitar cesáreas innecesarias, vivir cesáreas respetuosas.

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30 comentarios en “¿Nacer por cesárea?”

  1. Excelente Info! yo tengo un hijo y lo tuve por cesárea, fue traumático para mí, a tal punto que no pienso volver a pasar por ello. Voy a hacer hasta lo imposible para tener a mi próximo hijo por parto vaginal y si puedo en casa con doula mejor todavía!!! Estoy segura que mi cesárea fue innecesaria, pero la falta de información me llevo a eso. Besos y bendiciones para todas!!!!!!!!!!!!!!

  2. Sin investigación no habría desarrollo ni cura y por ende no habría esperanza en esta vida. Considero fundamental e importsntisima la labor de investigación q hacéis pero por otro lado quiero manifestar mi pesar y frustración como madre q siempre quiere lo mejor para sus hijos. Mis dos hijos nacieron por cesárea. La primera provocando el parto, presencia de mecomio y al no pasar de 3 de dilatación no se podía alargar más el parto. O eso me hicieron creer. Con contracciones irregulares durente 30 horas, vuelta de cordón y según me dijeron el bebé estaba sufriendo. Hice todo lo q estuvo en mi mano para q nacieran por parto, caminar hasta cansarme y hasta acupuntura. Me duele y mucho ver trabajos de investigación q destacan lo negativo y secuelas de las cesáreas. Confíe en mis médicos q en cada momento me dijeron q no se podía esperar más y no en lo guapos q saldrían. Solo quería q mis bebés nacieran lo más sanos posibles. Sé q estos estudios y sus publicaciones van encaminadas fundamentalmente a aquellas cesáreas programadas. Pero me duele como madre q mi cuerpo no estuviera preparado para traer niños sin ningún problema cerebral. Por contra he intentado alargar la lactancia materna lo más posible. 10 meses una y otro ya va por 26 meses pero no veo muchasuerte investigaciónes ni publicaciones sobre los beneficios de la lactancia. Gracias por Vuestro trabajo

  3. Algunos de los que comentaron lo hicieron como si la cesarea fuera algo de lo peor ._. Yo sali por cesarea porque me estaba ahorcando con el cordon umbilical y hasta ahora al menos no me e encontrado ninguna »deficiencia»

  4. Ibone, he vuelto a leer tu libro Nacer por Cesárea por tercera vez. Estoy en la semana 40 de mi segundo embarazo y bajo amenaza de una segunda cesárea al finalizar esta semana. Gracias a tu libro me he llenado de fuerza y determinación para declararme insumisa y ser capaz de hablar y negociar con el personal médico. Como dice mi pareja, que nos den evidencias cientificas, y no predicciones de calendario Maya. Nuestro niño nacerá el día que él decida!
    GRACIAS!

  5. Buenos días, veo que la entrada es antigua, pero yo la leo hoy. Soy madre de una niña de casi 3 años, que nació por cesárea programada. Programada e inevitable por un problema que tengo en el útero. Sin la cesárea ni ella ni yo, posiblemente, estaríamos hoy aquí, disfrutando de la vida. «Pero en la naturaleza casi nada es gratuito». No entiendo muy bien esta frase, viniendo de una persona del ámbito de la medicina, de lo científico. Y si,estás siendo alarmista, aunque no lo pretendas, hablando de posibles consecuencias aún desconocidas. Teniendo por premisa, en la naturaleza casi nada es gratuito, ¿qué pasa con todas aquellas personas que superan enfermedades mortales gracias a los avances de la medicina, o que consiguen hacer más llevaderas enfermedades crónicas gracias a medicamentos e intervenciones…?¿qué precio pagan según tú? Porque parece ser que la naturaleza pretendía cargárselas o convertir su vida en un infierno….¿o quizá la naturaleza ha dotado al ser humano de las capacidades con las que cuenta para poder seguir aquí, en este mundo, siendo parte de la naturaleza?

  6. Pingback: 4 cosas que sentí al tener una cesárea no planeada – mommy life

  7. Pingback: 4 cosas que sentí al tener una cesárea no planeada – Vania Hernández

  8. Bibiana Bernal

    Es muy vigente y científico tu blog, he revisado tus artículos, sigue siendo vigente tu idea dee estudiar el fenómeno, en Colombia, las tasas de cesáreas siguen en aumento y no hemos medido, ni percibimos, los efectos.

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