Corrupción, o la bonita relación entre los médicos y la industria farmacéutica

Me ha resultado esperanzador leer este texto ¿Puede un residente hacer su especialidad sin necesidad de la industria farmacéutica? en la web de la plataforma No Gracias. Por fin médicos residentes que se cuestionan el interés que la industria farmaceútica tiene en su (de)formación y deciden prescindir de todas esas prácticas que realmente son corruptas. Porqué, ¿como podríamos sino calificar a invitaciones a spas, catas de vino en modernas bodegas, viajes a hoteles europeos de lujo con todo incluido, cenas en los mejores restaurantes seguidas de barra libre etc etc? Todos esos eventos se disfrazan de actividades formativas y científicas, pero la mayoría de las veces no tienen nada de científico, sino todo lo contrario. Son publicidad acompañada de «regalos», «obsequios» que conllevan una clara contraprestación: la industria sabe perfectamente que a su vuelta al trabajo los participantes van a recetar con mucha mayor frecuencia el fármaco de la marca que corría con todos los gastos.

Los residentes sólo siguen el ejemplo de los médicos adjuntos y de los jefes de servicio. La corrupción está tan extendida que cuando una la nombra los demás te miran con cara de extrañeza ¿corrupción eso? Qué exagerada…Te arriesgas a que te tachen de integrista, o se sienten juzgados en lo moral. Entonces empiezan las excusas: «a mi no me afecta«,»yo receto lo que me da la gana«, «es al revés, yo me aprovecho de ellos, no ellos de mi», «si yo no voy se lo van a pagar a otro igual» etc etc. Da igual que expliques que los estudios demuestran que el que más presume de que esas prácticas no afectan a su prescripción suele ser el más afectado.

Otro de los argumentos habituales suele ser el de «si no me lo paga la industria yo no puedo costearme la formación«. Bueno, es cierto que nuestros salarios como médicos han disminuido más y más y que la mayoría nos sentimos francamente mal pagados. Pero  precisamente, si se revisara el coste que suponen los fármacos al SNS y lo mal que muchas veces se están prescribiendo, tal vez parte de ese ahorro podría reinvertirse entre otras cosas en una mejora de la formación continuada de los profesionales que no tuviera que pasar por «venderse» a la industria farmacéutica. En realidad el gasto del marketing de la industria farmacéutica lo pagamos entre todos, y luego nos quejamos de la falta de recursos económicos para investigar. ¿Que porcentaje de sus ganancias dedica la industria a la investigación? Un porcentaje ridículo comparado con el que invierten en marketing.


El tema desde luego es complejo y hay que ponerlo en el contexto de la creciente medicalización de la vida, de la que se beneficia especialmente la industria farmacéutica. Pero como dice mi admirado Sami Timimi, (psiquiatra infantil británico) deberíamos exigir (nos) a los médicos la misma transparencia que como sociedad estamos empezando a exigir a los políticos. Que cuando un médico receta un fármaco el paciente pueda saber que obsequios ha recibido por parte de ese laboratorio.

Creo que estaba acabando mi residencia cuando conocí la web americana No free lunch: no hay comida gratis, es decir, la industria farmacéutica no te está regalando nada.Todo lo que te dan saben que les va a resultar beneficioso a corto o medio plazo. Esta web es magnífica y de ahí descargué una sesión que llegué a dar a los residentes. Curiosamente mientras la daba esperaban fuera los representantes que cada semana se dirigían a la salida de la sesión para «informar» a los residentes, no de la evidencia científica sino de las próximas actividades lúdico-festivas. Entre otras cosas la web de No free lunch ofrece un simpático programa de «amnistía de bolígrafos»: puedes enviar todos los bolígrafos que tengan publicidad de fármacos y a cambio de envían un simple bolígrafo normal y corriente. Todo con el fin de conseguir que las consultas médicas sean lugares libres de publicidad, algo inaudito en nuestro sistema público de salud. Por el contrario, suelen estar repletas de los famosos «pichigüilis» descritos magistralmente en este inolvidable y desternillante artículo del Txorri Herri Medical Journal

No free lunch fue la inspiración de la plataforma No gracias, de ideas y contenidos muy similares y que creo merece la pena difundir al máximo.

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14 comentarios en “Corrupción, o la bonita relación entre los médicos y la industria farmacéutica”

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