Violencia contra las madres: histórico informe de la relatora de la ONU

Ayer se publicó en castellano el Informe de la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, sus causas y consecuencias titulado “La violencia contra las madres» presentado el pasado 26 de junio en la ONU.

Es la primera vez que se publica un informe oficial centrado en las Madres.  Para su realización, la Relatora Especial Reem Alsalem recibió 167 comunicaciones de diferentes partes interesadas, entre ellas 24 Estados, y posteriormente celebró consultas con 60 expertos. (El equipo del IESMP enviamos este informe). También analizó información procedente de fuentes secundarias fiables y observó que se dispone de pocas estadísticas sobre la violencia contra las madres.

Resumo a continuación lo que me parece más destacable, insertando algunos párrafos extraídos del informe, cuya lectura recomiendo encarecidamente.

El informe arranca con una definición de Madre: toda mujer o niña que cumpla uno de los siguientes criterios:

  1. Haber dado a luz
  2. Estar embarazada
  3. Haber adoptado a uno o varios niños

Describe extensamente algunas causas profundas de la violencia contra las madres, entre otras, cita:

– La desvalorización de la maternidad.

  • Se sigue infravalorando e interpretando de forma errónea la maternidad, que se considera una elección privada en lugar de un bien público que exige el reconocimiento y el apoyo de la sociedad y las instituciones.
  • Las consideraciones específicas relacionadas con la maternidad brillan por su ausencia en las evaluaciones sobre la diversidad en el lugar de trabajo, las instituciones educativas, el mundo académico y el discurso feminista.
  • La crianza de los hijos se presenta como fuente de desigualdad o como una limitación o desventaja inherente.
  • Las competencias de cuidado que se desarrollan gracias a la maternidad, como la regulación emocional, rara vez se reconocen como habilidades aplicables en otros ámbitos y equivalentes a cualificaciones oficiales.

– La discriminación interseccional contra las madres: Las madres sufren formas múltiples e interseccionales de discriminación, tanto por su condición de mujeres como por ser las principales cuidadoras de sus hijos, lo que las obliga a lidiar con el control patriarcal y a asumir cargas socioeconómicas desproporcionadas. Esta discriminación puede agravarse aún más cuando las madres son migrantes, víctimas de desplazamiento forzado, solteras o adolescentes, o bien cuando se encuentran privadas de libertad o tienen discapacidad. Sus experiencias también pueden verse afectadas por factores como la edad, la situación laboral, la orientación sexual, la situación económica, la religión, las creencias o la raza.

Un lenguaje, una legislación y unas políticas insensibles a la maternidad

  • Las políticas que no dan prioridad a las necesidades y realidades específicas de las madres, en particular las derivadas de la singularidad del embarazo, el parto y la lactancia materna, ni reconocen la relación especial entre madre e hijo socavan el desarrollo de marcos normativos integrales y adaptados a las necesidades de todas las mujeres

-Normas y prácticas sociales perjudiciales. Las normas patriarcales y las relaciones de poder desiguales contribuyen a la normalización de la violencia, a la desvalorización de la maternidad y a que se desestimen las denuncias de las madres, especialmente en entornos sanitarios.

  • A menudo se culpa a las mujeres de una pretendida “crianza inadecuada” de los niños, sobre todo cuando más adelante estos resultan sentirse atraídos por personas de su mismo sexo

– Marginación económica. La Organización Internacional del Trabajo calcula que 800 millones de mujeres carecen de seguridad económica durante el período en torno al parto40. Las mujeres en edad de procrear sufren discriminación en la contratación porque se asume que tendrán una menor disponibilidad o un menor compromiso con su puesto de trabajo.

– Pobreza

Conflictos y crisis:

  • Se ataca y asesina a las madres con la intención de destruir a un grupo, total o parcialmente, entre otros medios a través del feminicidio en contextos como el de la Franja de Gaza o el de Afganistán (“genocidio feminicida”).
  • Se las amenaza con violarlas o se las viola delante de sus hijos, y viceversa, como ocurre, por ejemplo, en el Sudán; en ocasiones, el objetivo es provocar embarazos forzados y, así, alterar la composición étnica de las comunidades.

En el epígrafe IV se describen formas especificas de violencia que afectan a  las madres, entre ellas:  violencia económica (“penalización por maternidad”), violencia reproductiva, violencia física y sexual (destacando el feminicidio por embarazo) y la violencia psicológica. En el epígrafe V se explica el vinculo entre la violencia contra las madres y la violencia contra los niños:

  • La violencia contra las madres también afecta profundamente a sus hijos, incluso antes de nacer.

Y se nombran los grupos de mujeres y niñas especialmente afectadas por la violencia:  madres en situaciones de crisis y contextos humanitarios, madres indígenas, madres migrantes y refugiadas, madres apátridas, niñas madres, madres de edad,madres con discapacidad y madres de niños con discapacidad, madres en prisión, madres solteras adres lesbianas, madres subrogantes, madres que se prostituyen, madres que se oponen a que se apliquen practicas nocivas a sus hijos.

Finalmente, la relatora hace unas recomendaciones a los estados y partes interesadas para erradicar la violencia contra las madres que abarcan 4 folios. Os dejo a continuación  las relativas a la violencia obstétrica, la Relatora Especial recomienda que los Estados y otras partes interesadas:

  1. Aborden las causas sistémicas de la violencia obstétrica, entre ellas la insuficiencia de personal, la infraestructura inadecuada y las barreras económicas, y establezcan mecanismos eficaces de rendición de cuentas;
  2. Hagan efectivo el derecho a contar con el acompañamiento de una persona elegida por la propia parturienta durante el parto y velen por que se respeten la confidencialidad y el consentimiento informado en los procedimientos médicos;
  3. Garanticen asistencia sanitaria gratuita y accesible a todas las mujeres durante todo el embarazo y el posparto, o durante un período más prolongado en caso de que surjan complicaciones de salud materna, independientemente de su situación migratoria o de si disponen de seguro médico;
  4. Velen por que las madres que pasan por un aborto espontáneo, una muerte prenatal o la pérdida de un hijo tras el parto reciban el apoyo médico y psicológico adecuado, tengan la posibilidad de celebrar un entierro si así lo desean y estén protegidas ante la retraumatización.

Por todo ello me parece un informe histórico que os animo a leer, debatir y difundir.

Si te gusta, comparte

AVISO: No se aprobará ningún comentario que incluya insultos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Ibone Olza.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Raiola Networks que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.