«Deberías alegrarte. Lo que no se cuenta de la depresión posparto» es el nuevo libro de mi admirada y querida Diana Oliver, una de mis escritoras favoritas. Me parece tan bueno como necesario. He tenido el honor de escribir el prólogo, y os dejo aquí unas líneas extraídas del mismo:
“Pensar en la depresión posparto sin ver el contexto, el bosque, es peligroso. Se corre el riesgo de culpar – aun más- a las mujeres. De tacharlas de malas madres, de débiles, de peligrosas, de abandónicas, aumentando así su sufrimiento y el de sus bebés. En el cuento del traje del emperador, el niño señala lo obvio que nadie nombra: el emperador está desnudo. Las madres que atraviesan un posparto durísimo necesitan que alguien les señale que no son las únicas, que la sociedad patriarcal se ensaña con ellas y sus criaturas, porque en el origen “patriarcado” precisamente significa eso: que las criaturas son de los padres, que el poder es del páter y que las madres sólo importan en tanto que portadoras y contenedoras de la nueva vida…
“Deberías alegrarte” describe el escenario del posparto desde una perspectiva que permite visibilizar las violencias que lo atraviesan y condicionan en toda su crudeza. Visibilizar todo esto que habitualmente no se ve ni se considera es uno de los grandes aciertos de este libro. El otro, preciosísimo, es la aportación a la descripción de la psicopatología materna desde la literatura…Con una selección de citas y bibliografía exquisita y deliciosa, que hace que este libro pueda y deba funcionar también como compendio de psicopatología maternal partiendo del conocimiento de muchas escritoras y una periodista que lo sintetiza brillantemente.
El libro señala una hoja de ruta, difícil pero la única posible. Cuidar de manera exquisita a las madres, escucharlas. Validarlas. Desculpabilizarlas ayudando a comprender el contexto: una sociedad patriarcal que roba a las mujeres el poder de disfrutar de su maternidad. “Dadme otras madres y os daré otro mundo” es la frase de San Agustín que con frecuencia se cita para aludir a la importancia de la crianza. Igual tras leer este libro podemos pensar en darle la vuelta: dar otro mundo a las madres. Nunca fue más urgente hablar de la salud mental de las madres. Gracias Diana.»
