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Artículos Científicos

¿Dejarías a tu recién nacido/a solo y aislado, sin tu abrazo ni tu contacto durante los primeros catorce días de vida? ¿Dejarías a tus padres o a tus seres más queridos morir solos y aislados en una habitación de hospital o en su casa? Estas terribles preguntas ya no son hipotéticas. Está sucediendo. Con esta pandemia hay recién nacidos que son separados de sus madres infectadas nada más nacer, y se les prescribe: aislamiento, prohibición de piel con piel y de lactancia, en muchos hospitales PESE A QUE LA OMS recomienda lo contrario. Igualmente, en muchas Ucis, hospitales, residencias, están muriendo muchas personas solas y aisladas, sin despedidas, sin abrazo, sin caricias, sin que los pueda acompañar una persona querida.

Esta pandemia nos obliga a preguntarnos como queremos nacer, parir, morir, vivir. ¿Cómo queremos cuidar a los que más amamos, en la vida y en la muerte? Creo que mi trabajo como psiquiatra con la muerte y el duelo me ha enseñado que ir hasta el fondo de estas cuestiones y responderlas nos ayuda y nos alivia siempre la carga de la incertidumbre. Saber que haríamos o que haremos si llega el escenario tan doloroso de tener que despedirnos de un ser amado nos facilita transitar esos momentos con lucidez y consciencia, que puedan ser incluso amorosos y bellos, un crecimiento en vez de un fracaso o una derrota.

Se que hay muchísimos profesionales maravillosos haciendo lo imposible, exponiéndose más allá de los límites, dejándose la piel…Pero no hablo de eso, ni pretendo criticar el trabajo de nadie. Hablo de que pensemos, que reflexionemos: ¿cómo nos gustaría morir? ¿Cómo querríamos ser recibidos si volviéramos a nacer?¿Cómo y dónde queremos estar cuando mueran nuestros seres más queridos?

Una cosa es extremar la protección frente al coronavirus, minimizar los riesgos de infección empezando por los profesionales sanitarios, (¡es muy urgente dotarles de los mejores equipos de protección a todos!) y otra respetar los derechos humanos. Si, derechos humanos.  El acompañamiento en el parto y en el nacimiento no es un capricho, es un derecho humano, que hay que atender especialmente en tiempos de pandemia, pero al que no se puede renunciar bajo ningún concepto. Igualmente, el derecho a una muerte digna no puede ser cuestionado.

En el nacimiento:  sabemos tantísimo ya sobre las terribles consecuencias de separar a los recién nacidos de sus madres, que todo ese conocimiento no puede ser tirado por la borda solo por el riesgo de contagio. Son en última instancia las madres que dan a luz las que tienen que poder decidir como cuidar a sus recién nacidos. Pero es fundamental explicar y conocer bien no solo los riesgos de la infección, sino los enormes beneficios del piel con piel y la lactancia para la salud física y mental DE POR VIDA. Es vital comprender que la separación es un estrés enorme para los bebés, que aumenta el riesgo de que sufran complicaciones graves. Urge ayudar a las madres para que, incluso si necesitan ser ingresadas en la UCI, puedan mantener el vínculo con sus bebés.

Y ante y la muerte y el duelo: lo mismo. Sabemos tanto ya de como cuidar en la muerte para que sea dulce y para que no sea traumática para los que quedan, que no podemos olvidarlo. Igual ahora parece que no hay tiempo ni energía para pensar en estas cosas, pero yo creo que es justo al revés, es ahora cuando más importancia que nunca adquieren iniciativas como la de Humanizar los Cuidados intensivos (maravilloso proyecto HU-CI) y otras.

Lo de poner los cuidados en el centro de la vida es YA.

Pd: Estoy muy bien, con los míos, soy muy privilegiada de estar aislada en plena naturaleza, gracias a las personas que me escribís preguntandome.

¿Dejarías a tu recién nacido/a solo y aislado, sin tu abrazo ni tu contacto durante los primeros catorce días de vida? ¿Dejarías a tus padres o a tus seres más queridos morir solos y aislados en una habitación de hospital o en su casa? Estas terribles preguntas ya no son hipotéticas. Está sucediendo. Con esta pandemia hay recién nacidos que son separados de sus madres infectadas nada más nacer, y se les prescribe: aislamiento, prohibición de piel con piel y de lactancia, en muchos hospitales PESE A QUE LA OMS recomienda lo contrario. Igualmente, en muchas Ucis, hospitales, residencias, están muriendo muchas personas solas y aisladas, sin despedidas, sin abrazo, sin caricias, sin que los pueda acompañar una persona querida.

Esta pandemia nos obliga a preguntarnos como queremos nacer, parir, morir, vivir. ¿Cómo queremos cuidar a los que más amamos, en la vida y en la muerte? Creo que mi trabajo como psiquiatra con la muerte y el duelo me ha enseñado que ir hasta el fondo de estas cuestiones y responderlas nos ayuda y nos alivia siempre la carga de la incertidumbre. Saber que haríamos o que haremos si llega el escenario tan doloroso de tener que despedirnos de un ser amado nos facilita transitar esos momentos con lucidez y consciencia, que puedan ser incluso amorosos y bellos, un crecimiento en vez de un fracaso o una derrota.

Se que hay muchísimos profesionales maravillosos haciendo lo imposible, exponiéndose más allá de los límites, dejándose la piel…Pero no hablo de eso, ni pretendo criticar el trabajo de nadie. Hablo de que pensemos, que reflexionemos: ¿cómo nos gustaría morir? ¿Cómo querríamos ser recibidos si volviéramos a nacer?¿Cómo y dónde queremos estar cuando mueran nuestros seres más queridos?

Una cosa es extremar la protección frente al coronavirus, minimizar los riesgos de infección empezando por los profesionales sanitarios, (¡es muy urgente dotarles de los mejores equipos de protección a todos!) y otra respetar los derechos humanos. Si, derechos humanos.  El acompañamiento en el parto y en el nacimiento no es un capricho, es un derecho humano, que hay que atender especialmente en tiempos de pandemia, pero al que no se puede renunciar bajo ningún concepto. Igualmente, el derecho a una muerte digna no puede ser cuestionado.

En el nacimiento:  sabemos tantísimo ya sobre las terribles consecuencias de separar a los recién nacidos de sus madres, que todo ese conocimiento no puede ser tirado por la borda solo por el riesgo de contagio. Son en última instancia las madres que dan a luz las que tienen que poder decidir como cuidar a sus recién nacidos. Pero es fundamental explicar y conocer bien no solo los riesgos de la infección, sino los enormes beneficios del piel con piel y la lactancia para la salud física y mental DE POR VIDA. Es vital comprender que la separación es un estrés enorme para los bebés, que aumenta el riesgo de que sufran complicaciones graves. Urge ayudar a las madres para que, incluso si necesitan ser ingresadas en la UCI, puedan mantener el vínculo con sus bebés.

Y ante y la muerte y el duelo: lo mismo. Sabemos tanto ya de como cuidar en la muerte para que sea dulce y para que no sea traumática para los que quedan, que no podemos olvidarlo. Igual ahora parece que no hay tiempo ni energía para pensar en estas cosas, pero yo creo que es justo al revés, es ahora cuando más importancia que nunca adquieren iniciativas como la de Humanizar los Cuidados intensivos (maravilloso proyecto HU-CI) y otras.

Lo de poner los cuidados en el centro de la vida es YA.

Pd: Estoy muy bien, con los míos, soy muy privilegiada de estar aislada en plena naturaleza, gracias a las personas que me escribís preguntandome.

¿Dejarías a tu recién nacido/a solo y aislado, sin tu abrazo ni tu contacto durante los primeros catorce días de vida? ¿Dejarías a tus padres o a tus seres más queridos morir solos y aislados en una habitación de hospital o en su casa? Estas terribles preguntas ya no son hipotéticas. Está sucediendo. Con esta pandemia hay recién nacidos que son separados de sus madres infectadas nada más nacer, y se les prescribe: aislamiento, prohibición de piel con piel y de lactancia, en muchos hospitales PESE A QUE LA OMS recomienda lo contrario. Igualmente, en muchas Ucis, hospitales, residencias, están muriendo muchas personas solas y aisladas, sin despedidas, sin abrazo, sin caricias, sin que los pueda acompañar una persona querida.

Esta pandemia nos obliga a preguntarnos como queremos nacer, parir, morir, vivir. ¿Cómo queremos cuidar a los que más amamos, en la vida y en la muerte? Creo que mi trabajo como psiquiatra con la muerte y el duelo me ha enseñado que ir hasta el fondo de estas cuestiones y responderlas nos ayuda y nos alivia siempre la carga de la incertidumbre. Saber que haríamos o que haremos si llega el escenario tan doloroso de tener que despedirnos de un ser amado nos facilita transitar esos momentos con lucidez y consciencia, que puedan ser incluso amorosos y bellos, un crecimiento en vez de un fracaso o una derrota.

Se que hay muchísimos profesionales maravillosos haciendo lo imposible, exponiéndose más allá de los límites, dejándose la piel…Pero no hablo de eso, ni pretendo criticar el trabajo de nadie. Hablo de que pensemos, que reflexionemos: ¿cómo nos gustaría morir? ¿Cómo querríamos ser recibidos si volviéramos a nacer?¿Cómo y dónde queremos estar cuando mueran nuestros seres más queridos?

Una cosa es extremar la protección frente al coronavirus, minimizar los riesgos de infección empezando por los profesionales sanitarios, (¡es muy urgente dotarles de los mejores equipos de protección a todos!) y otra respetar los derechos humanos. Si, derechos humanos.  El acompañamiento en el parto y en el nacimiento no es un capricho, es un derecho humano, que hay que atender especialmente en tiempos de pandemia, pero al que no se puede renunciar bajo ningún concepto. Igualmente, el derecho a una muerte digna no puede ser cuestionado.

En el nacimiento:  sabemos tantísimo ya sobre las terribles consecuencias de separar a los recién nacidos de sus madres, que todo ese conocimiento no puede ser tirado por la borda solo por el riesgo de contagio. Son en última instancia las madres que dan a luz las que tienen que poder decidir como cuidar a sus recién nacidos. Pero es fundamental explicar y conocer bien no solo los riesgos de la infección, sino los enormes beneficios del piel con piel y la lactancia para la salud física y mental DE POR VIDA. Es vital comprender que la separación es un estrés enorme para los bebés, que aumenta el riesgo de que sufran complicaciones graves. Urge ayudar a las madres para que, incluso si necesitan ser ingresadas en la UCI, puedan mantener el vínculo con sus bebés.

Y ante y la muerte y el duelo: lo mismo. Sabemos tanto ya de como cuidar en la muerte para que sea dulce y para que no sea traumática para los que quedan, que no podemos olvidarlo. Igual ahora parece que no hay tiempo ni energía para pensar en estas cosas, pero yo creo que es justo al revés, es ahora cuando más importancia que nunca adquieren iniciativas como la de Humanizar los Cuidados intensivos (maravilloso proyecto HU-CI) y otras.

Lo de poner los cuidados en el centro de la vida es YA.

Pd: Estoy muy bien, con los míos, soy muy privilegiada de estar aislada en plena naturaleza, gracias a las personas que me escribís preguntandome.

Libros

  • (2017)  “Parir. El poder del parto”. Ibone Olza, Ediciones B. Septiembre 2016. ISBN: 978-84-666-6212-3
  •  (2014) “Guía de Práctica Clínica de Atención en Embarazo y Puerperio”. Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica de Atención en Embarazo y Puerperio. Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad. Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias en Andalucía. Guías de Práctica Clínica en el SNS: AETSA 2011/10 NIPO: 680-13-122-7
  • (2013) “Lactivista”. Olza, I. Editorial Ob Stare. 2013. ISBN 978-84-941826-0-0
  • (2012) “Maternidad y salud. Ciencia conciencia y experiencia”. Alba, C.; Aler I, Olza I. Edita Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. 2012. NIPO en línea: 680-12-110-X
  • (2012)  “¿Nacer por cesárea?”. Olza I, Lebrero E. Editorial Obstare 2012. ISBN: 9788493957735 Tercera reedición. Anteriormente (2005) Ediciones Granica. Y Ediciones Norma (2007). ISBN 978-84-92421-74-9).
  • (2011) Hermanos de leche. Libro ganador mención de honor concurso cuentos infantiles de lactancia organizado por FEDECATA(Federación Catalana Grupos Apoyo a la Lactancia).Editorial Ob Stare ISBN: 9788493752682

Capítulos de Libros

  •  (2015)  “On Obstetrical Controversies: Refocalization as Conceptual Innovation” Villarmea, Stella, Olza, Ibone y Recio, Adela: “, en Á. J. Perona (ed.), Normativity and Praxis, Amsterdam, John Benjamins Publishing Company.
  • (2015) “El Parto es Nuestro: El impacto de una asociación de usuarias en la reforma del sistema obstétrico de España”. Villarmea, Stella, Olza, Ibone y Recio, Adela:”, en D. Rodríguez-Arias y R. Triviño (eds.), Entre vida y muerte. México, Plaza y Valdés Editores. ISBN: 978-84-16032-58-7
  • (2015) “Tratamiento no farmacológico del TDAH en niños pequeños”. Olza, I. 12 Curso actualización en Pediatría 2015. Asociación Española Pediatría Atención Primaria AEPAP, Exlibris ediciones. Enero 2015
  • (2015) “Primer amor. El nacimiento del vínculo y el cerebro parental”. Olza, I.  Libro La aventura del cerebro, viajando por la mente, pág. 139-156. Premio Atlas 2014 a la divulgación en neurociencia. Ed Singlatana. ISBN: 9788415227915
  • (2014) “Neurobiología del vínculo maternofilial: aplicaciones para la lactancia materna y/o artificial”. Olza, I. Marín M.A. 11 Curso actualización en Pediatría 2014. Asociación Española Pediatría Atención Primaria AEPAP, Exlibris ediciones. Enero 2014 ISBN: 978-84-92848-65-2
  • (2012) “Neurobiología del parto” Olza, I.; Marín M.A.; Gil A. En: Alba, C.; Aler I, Olza I.           Maternidad y Salud: ciencia, conciencia y experiencia. Edita Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. 2012. NIPO en línea: 680-12-110-X
  • (2010)  “La ciencia de las madres”. Olza, I. En: “Maternidad, ciudadanía y cuidadanía” María Jesús Blázquez García. Prensas Universitarias de Zaragoza. 2010. ISBN. 9788415031383
  • (2008)  “Problemas psiquiátricos en el puerperio”. Olza I.  en Manual de lactancia materna: de la teoría a la práctica. Asociación Española de Pediatría. Editorial Panamericana.pag 393-397 ISBN: 978-84-7903-972-1
  • (2008)  “Prólogo” En: Maternidad y ciclo vital de la mujer. Pág. 7-11 Prensas Universitarias de Zaragoza. ISBN: 978-847733-551-1
  • (2008)  “De la teoría del vínculo a la neurobiología del apego”. En: Maternidad y ciclo vital de la mujer. Pág. 121-126 Prensas Universitarias de Zaragoza. ISBN: 978-847733-551-1
  • (2008)  “¿Humanizar el parto? Una reflexión sobre la violencia sanitaria”. En: Maternidad y ciclo vital de la mujer. Pág. 113-120 Prensas Universitarias de Zaragoza. ISBN: 978-847733-551-1
  • (2006) “La teoría de la programación fetal y el efecto de la ansiedad materna en el neurodesarrollo infantil”.  En: Maternidad gozosa y entrañable. Pág. 93-102. Prensas Universitarias de Zaragoza. ISBN: 84-7733-840-X
  • (2006) “La herida emocional del nacimiento por cesárea”.  En Maternidad gozosa y entrañable. Prensas Universitarias de Zaragoza. pág. 103-108 ISBN: 84-7733-840-X
  • (2001) «La psiquiatría del adolescente». Velilla JM, Olza I. En: Tratado de Psiquiatría. Prof. Antonio Seva (Ed). Ed INO. Zaragoza 2001, pág. 779-791. ISBN: 84-930635-7-6
  • (2001) «Los trastornos de la conducta alimentaria: bulimia y anorexia mental». Velilla JM, Olza I. En: Tratado de Psiquiatría. Prof. Antonio Seva (ed). Ed INO. Zaragoza 2001, pág. 779-791. ISBN: 84-930635-7-6
  • (1999) “Trastornos de la conducta alimentaria de inicio temprano”.Velilla MJ, Olza I, Laguna C. “Anales Españoles de Pediatría, Libro de actas (II) Junio 1999 356-357 ISSN 0302-4342

Prólogos de Libros

  • (2017) Eider Pacheco. Eres una estrella. El apasionante viaje de niña a mujer.
  • (2016) Carmela Baeza. Amar con los brazos abiertos. Lactancia materna en la vida real. Ediciones Encuentro.
  • (2014) Sylvie Bresco Bernier. La magia de la leche. Ed La casita de Paz. ISBN: 9788493872090
  • (2013) José María Paricio. Tu eres la mejor madre del mundo. Ediciones B. ISBN: 9788466653701
  • (2010) Ana Álvarez Errecalde. Cesárea, más allá de la herida. Ed Ob Stare. ISBN: 978849375263
  • (2010) Verena Schmidt. El dolor del parto. Ed Obstare. ISBN 9788493957759