Autor: I.O.

Feliz 2019, con más amor y menos miedo

  Solsticio de Invierno, fin de año.  En la noche más larga y los fríos días que le siguen miro lo que ha sido para mi este 2018 mientras converso con árboles y montañas. No ha sido un año fácil, la verdad, aunque ahora, con la perspectiva, veo muchas cosas hermosas en este tramo del camino. He vuelto a tropezar en las mismas piedras por enésima vez, como si mis días fueran una sucesión interminable de días de la marmota…Me quejo: ¡qué cansancio tener que aprender siempre así, con dolor y confusión! Pero ahora compruebo que también he logrado esquivar algunos socavones, hoyos en los que antes me era inevitable caer pero que con los años he conseguido evitar dignamente…Dejo de quejarme, miro al cielo, sonrío y agradezco. Así voy, o así vamos. Tropezando, dando pasos atrás que luego vemos eran para coger carrerilla. Repitiendo patrones una y otra vez, como repiten los niños cuando juegan, hasta que logramos interiorizar el aprendizaje y pasamos a otra materia. Pienso mucho en las palabras de la Abuela …

Yuli, de Icíar Bollaín

Este fin de semana he ido a ver Yuli, la nueva película de Icíar Bollaín con guión de Paul Laverty. Es intensa, bella, muy potente. Me ha gustado y emocionado a partes iguales. Se podría decir que es una película sobre la vida del bailarín Carlos Acosta, sobre como es crecer y vivir en Cuba, sobre la danza o sobre la emigración…Hay muchos temas pero a mi me ha parecido que sobre todo es una película sobre la paternidad. Yuli se centra en la relación entre ese padre que ve el talento de su hijo pequeño  para la danza y el niño que, como todos los niños y niñas necesita, por encima de todo, sentirse querido y escuchado. El padre se obsesiona con que el niño aproveche su talento para llegar lo más lejos posible y ahí, bajo el “yo sólo quiero lo mejor para mi hijo” encarniza el maltrato. La película lanza unas preguntas durísimas de difícil respuesta. ¿Hasta dónde es legítimo obligar a un hijo o hija a estudiar o aprender algo sólo …

Retrón, de Raúl Gay.

Estos días, dando clases en primero y quinto de Medicina, pienso en como tendría que ser la formación y el aprendizaje de los futuros médicos y médicas. Hay muchas cosas de como está planteada la carrera de Medicina que me parecen erróneas. Una de ellas es que, aunque se supone que los médicos tenemos que trabajar casi siempre en equipo con otros profesionales, en los seis años de carrera, que yo sepa, no se plantea ninguna formación compartida con los estudiantes de enfermería, fisioterapia o psicología, por ejemplo. Otra es el poco lugar que queda para la reflexión y comprensión de lo que significa la enfermedad o la discapacidad. Tendríamos que encontrar maneras que nadie llegara a licenciarse en medicina sin haberse acercado con respeto, escucha y profundidad a la experiencia de muchos, muchísimos pacientes. En las asignaturas que impartimos, Psicología en primero y Comunicación Clínica en quinto, creamos un espacio para profundizar en esa escucha, aunque siento que nos quedamos cortos. Este libro de Raul Gay titulado “Retrón. Querer es poder (a veces)” debería …

La Escuela Perinatal

A todas las alumnas, a todos los docentes, y a todas las personas que nos vienen acompañando y colaborando en y con el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal Lo que somos, lo que construimos. El viernes terminamos la cuarta edición anual de la formación en salud mental perinatal, en enero empezaremos la quinta. Este fin de semana ha sido momento de parar y mirar, hacia atrás para ver y celebrar lo vivido y construido, hacia adelante para soñar y avanzar. Lo que vemos es precioso. Cada vez más profesionales van incorporando esta mirada perinatal, que significa mirar a las madres en el inicio de cada nueva vida, contemplar a los bebés. Mirar y contemplar, con cariño y respeto, con amor. También a los padres. Pensamos y damos vueltas una y otra vez a los mismos temas. Estamos construyendo, desaprendiendo y volviendo a nombrar. Creando y tejiendo esta Red Perinatal. Llegamos desde diferentes lugares y recorridos vitales, compartimos las ganas y la urgencia de cuidar a las madres para que puedan vivir la maternidad con …

Por una infancia y una adolescencia libres de pornografía

Imagínate una sustancia química con un altísimo poder adictivo. Una droga que al tomarla produce excitación sexual intensa y ganas de llevar a cabo las más abominables fantasías sexuales: violar a mujeres, sodomizar a niñas, penetrar a mujeres o niñas o bebés por todos sus orificios en grupo y jaleado por otros varones. Una droga que hace que ya no puedas tener un orgasmo sin pensar en violaciones grupales y orgías varias. Imagínate que esa droga se distribuye gratuitamente y sin ningún tipo de control, que cualquier menor de edad puede acceder a ella en cualquier momento, en cualquier lugar. Si, incluso con cinco años, gratis e ilimitadamente. Esa droga existe y es la pornografía. Como dice mi admirada Amelia Tiganus: “la pornografía es el marketing de la prostitución”. Claro, así se entiende que cada vez sean más jóvenes los chavales que van en grupo a explotar a una mujer pagando una miseria por violarla. Ya lo explicó hace tiempo Gabriel Núñez Hervás en aquel valiente (¡gracias!) artículo titulado El Porno Feroz. Ahora ya vemos …

Ina May Gaskin

Hay quien dice que es la matrona más famosa del mundo, y seguramente sea así. Esta semana hemos tenido el placer de conocerla y escucharla y ahora al compartirlo me cuesta encontrar las palabras para contarlo. Ina May Gaskin me ha deslumbrado, la verdad. Para quienes no la conoceis, decir que allá por los años sesenta, en pleno auge del movimiento hippy, salió de San Francisco una caravana de autobuses, caminones, y vehículos variopintos con cientos de aquellos hippies que buscaban un lugar donde instalarse y vivir en comunidad, lo que finalmente hicieron en Summertown,  Tennessee, donde fundaron la famosa granja: The Farm. Como eran jóvenes y numerosos pronto llegaron montañas de bebés. Ina May y varias mujeres desde el inicio comenzaron a atender los partos, a la vez que estudiaban y observaban para ofrecer la máxima seguridad posible.  Lo hacían tan bien que pronto se convirtieron en lugar de referencia para las mujeres que buscaban un parto respetado. Ina May con su mente científica se formó como matrona, y escribió un libro clásico partiendo …

Nuestras peligrosas vaginas y otras perlas de la SEGO

Alguien en la  SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) ha tenido la brillante idea de resumir en un solo comunicado interno todo el pensamiento de los ginecosaurios más rancios de este país. Afortunadamente conozco muchos colegas, obstetras, ginecólogos y socios y socias de la SEGO que se sienten tan ofendidos como yo al leer estos disparates, que nos harían llorar de risa sino fuera porque verdaderamente lo piensan: En el parto, cada individuo se enfrenta de forma solitaria a su destino en 10 centímetros de vagina, está en nuestras manos acompañarlo y ayudarlo a enfrentarse al resto de una vida de 80 años con la mejor adaptabilidad, salud e independencia social. Releo la frase y sigo ojiplática. De verdad muchos aún lo ven asi: piensan que todas nuestras vaginas miden lo mismo, son peligrosísimas y que todos los bebés se “enfrentan” en el parto a ellas. Solos claro, para ellos en el parto no hay mujer ni madre, piensan que los úteros y las vaginas flotan en el espacio exterior, no ven más allá …