El parto como estado alterado de conciencia

Hace dos años tuve la oportunidad de realizar una estancia de investigación breve (STSM) en Suecia con la doctora Kerstin Uvnas Möberg en el contexto del proyecto europeo de investigación sobre parto COST ACTION BIRTH. Empezamos entonces a trabajar en un artículo que hoy, por fin, se ha publicado en una revista muy relevante, PLOS-One.

La estancia fue estupenda: a finales de junio Suecia es de los países más hermosos que he conocido. Paseábamos por parques y jardines de Estocolmo y Trollathan, donde también nos acogió la matrona Anette Ekström-Bergström en la West University. Mientras disfrutábamos del solsticio de verano más luminoso que he vivido, discutíamos sobre la psicología y neuroendocrinología del parto a fondo. No imagino condiciones más favorables para comenzar un trabajo: rodeadas de naturaleza y belleza, oxitocina a tope, con dos investigadoras tan potentes ayudándome en todo. Un sueño (las imágenes adjuntas lo reflejan bien).

Seguimos profundizando con todo el equipo (en total somos 11 autoras) a lo largo de los siguientes meses y años. Básicamente, tratábamos de integrar las vivencias tan intensas (y preciosas) que cuentan las mujeres de sus partos fisiológicos con lo que sucede en el cerebro y en todo el cuerpo de la parturienta. Discutíamos sobre los procesos y los mecanismos subyacentes, buscando evidencias que apoyaran (o no) nuestras hipótesis en revistas nuevas y antiguas.

Personalmente creo que una de las mayores aportaciones de este trabajo es que visibiliza algo que apenas ha sido estudiado anteriormente, y es que el parto implica un estado alterado de conciencia. Lo de alterado, es la mejor palabra que he encontrado, pero no significa que sea negativo ni enfermizo, sino un estado diferente de conciencia, una manera diferente de estar en y percibir la realidad.

Tradicionalmente estos estados han sido estudiados y descritos en relación al consumo de algunas sustancias psicoactivas, experiencias místicas y trances colectivos…Pero sistematicamente se ignoraba que probablemente haya un momento en la vida en que está prevista esa percepción diferenciada, esa apertura transcendental que puede rozar lo sublime: el parto. Muchas mujeres lo han sabido o intuido, las matronas expertas lo han descrito, pero el tema no ha merecido la atención de médicos, obstetras, psicólogos, etc…

Comprenderlo tiene implicaciones enormes. No sólo para transformar el como se atienden los partos, también para ayudar a las mujeres a transitar sus partos y para sanar las heridas de los partos traumáticos (en su mayoría por que fueron violentados los procesos sin que hubiera cuidados ni contención emocional alguna).

Os animo a leer el artículo original en inglés y a difundirlo si queréis:

Termino con una cita de la gran Adrienne Rich que me parece totalmente pertinente de su libro Nacemos de mujer, escrito en 1976. Ilustra muy bien hasta que punto las madres que lo han vivido saben de que hablamos:

Soy una mujer, y me doy a luz. Durante el proceso físico del parto, existe un “periodo de transición” en el que la energía disminuye, el esfuerzo parece no concluir nunca y nos asaltan, espiritual y físicamente, “náuseas y frío hasta los huesos”. En semejantes condiciones, por recurrir a los médicos en procurar ayuda y consuelo, miles de mujeres se han convertido en consumidoras de medicamentos atenuantes del dolor, capaces de mitigar la ansiedad y desesperación, al precio de eludir un proceso necesario. Por desgracia, solo existen unas pocas matronas psíquicamente experimentadas y entrenadas para esta clase de partos, y los obstetras, los médicos, los que nos reducen a una posición supina también en lo psíquico, siguen dominando la profesión psicoterapéutica. Existe una gran diferencia entre gritar pidiendo ayuda y exigir ser “dormidas”; las mujeres- durante un parto físico y psíquico- deben captar la importancia y el sentido del “estadio de transición”, a fin de aprender a exigir un cuidado y un apoyo activo, y no el sueño crepuscular o el adormecimiento. Mientras el parto- en sentido metafórico y literal- continúe siendo una experiencia de entrega pasiva de nuestros cuerpos y de nuestras mentes a la autoridad masculina y a su tecnología, otras clases de cambios sociales solo podrán transformar en proporciones mínimas la relación con nosotras mismas, con el poder y con el mundo exterior a nuestros cuerpos

Adrienne Rich, Nacemos de mujer , pág. 251.

 

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8 comentarios en “El parto como estado alterado de conciencia”

  1. si!! durante años he podido observar con mucho detalle los parecidos entre el parto y los estados ampliados de conciencia o de conciencia no ordinaria con psicoativos! no sabía que lo estáis investigando y me parece una supernoticia!!!

    1. En mis años de trabajo con mujeres y parejas durante el embarazo, he aprendido mucho en las reuniones de postparto y presentación de los bebés. Casi siempre las mujeres describían «un momento que se iban» y solían tomar la palabra los acompañantes para describir detalles que quizás en el estado alterado de conciencia, se salían del foco perceptivo de la mujer para que de esta manera pueda trancender al consciente, a lo mejor, para encontrarse con la parte de la esencia de la madre que solo se intuye en el período de transición en el parto. A lo mejor por ello utilizamos los términos alumbrar dar a luz… Es maravilloso que hayáis estudiado el baile de la química que marca el paso de cada parto, independientemente que seamos concientes de ello o no. Gracias por vuestro trabajo.

  2. No he leído el artículo todavía (ahí voy) pero me parece brillante que se detenga a mirar este aspecto único y muy relevante en la vida de las mujeres que procrean.
    ¡Magnifica reflexión para nosotras las parteras quienes acompañamos y somos testigos de esta transición única y natural! Muchas gracias

  3. Hola, desde Uruguay me emociona mucho tu trabajo. Me encantaría poder tener las oportunidades que tu has podido lograr. Te felicito. Mi nombre es Soledad Vieytes, soy psicóloga, fui directora y creadora técnica de un proyecto @fundacion.canguro.uy, funciona en la Maternidad pública más grande del pais. LUEGO DE conocer el trabajo de Estrella Gargallo en el Hospital de Vall d Hebron presencialmente y asistir a las jornadas de Nils Bergman en Hospital San Pau, senti que desde la neurociencia perinatal se aportaba lo que desde otros caminos algunos autores y experiencias ya habian señalado desde la salud mental del bebé y el impacto en la separación y ausencia de nutrición afectiva. Trabajo en la salud pública hace 14 años desde que me recibí. La situación de las maternidades de adolescentes en extrema pobreza y acompañamientos Psicosociales y afectivos en el primer año de vida del bebé me han resultado claves, para identificar todo lo que hay que trabajar… Es imprescindible todo lo que necesitamos los profesionales de la salud conocer para cambiar las prácticas. Trabajar en la Maternidad del Hospital que tiene la mayor taza de nacimientos del pais me ha resultado clave, por lo qye aún falta. Gracias la felicito.

  4. Simplemente el proceso me parece que eso es, un estado alterado de conciencia en donde la mujer requiere de todo su bagaje espiritual, físico,emocional para vivir este proceso con todo lo que implica.

  5. Excelente descripción de estado alterado y de la gran confusión entre el pedido de ayuda y el escuchar “ adormecer “. Cuanto para seguir evolucionando y transitando en este tema para un legitimo y respetado parto de la Mujer. Gracias.

  6. Hace 4 años doy la cátedra de trabajo de parto a estudiantes de preparado y posgrado de medicina. Este semestre hablamos de neurofisiologia del parto y es muy gratificante ver cómo los estudiantes se interesan, entusiasman y hacen preguntas al respecto (el papá también produce oxitocina? Y la respuesta que les di es que si, no solo el papá, todos los acompañantes del parto si el acompañamiento es respetuoso). Cuando hablamos del tema con médicos formados y principalmente especialistas, algunos no muestran interés o les parece algo poco importante, pero también hay quienes se interesan. Yo también creo que la educación a las personas que atendemos partos es fundamental empezando desde los estudiantes de pregrado que son más receptivos pero sin desistir en las personas más formadas. Mil y mil gracia Ibone por tu trabajo, tu perseverancia y tus esfuerzos. Pero sobretodo por ser tan generosa en tu conocimiento, eres un ejemplo y una luz para muchas mujeres y muchos médicos que ya no nos sentimos tan solos en este cambio de paradigmas.

  7. Mi experiencia en el parto de mi hija fue tal y como describes un viaje hacia ese estado profundo interior donde me sentí profundamente inundada en ese estado que me llevaba a través del dolor a una experiencia transcendental no solo por la ritmics de las contracciones, sino por el contacto interno conmigo y con mi hija. Una experiencia maravillosa y de aprendizaje, algo que mi hija me facilito.

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